- Según el ex canciller Caldera
El ex canciller Norman Caldera no descartó ayer que se llegue a suspender, por la crisis postelectoral, el proceso de perdón de la deuda externa de Nicaragua dentro de la Iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados (conocida como HIPC).
Según Caldera, el perdón de esa deuda también reclama principios de democracia y transparencia, pero el Estado de Nicaragua es cuestionado por la oposición, la que denunció un fraude en las elecciones municipales.
“La iniciativa de países pobres tiene una serie de requisitos que significan que si Nicaragua no los cumple, pueden los países volver a exigir la deuda que tenían antes”, señaló Caldera.
“Hablamos de gobernabilidad y transparencia en el caso de Nicaragua, pero ojalá que esa advertencia no la pongan a andar, pero tiene fundamentos en la realidad. La iniciativa HIPC no es un perdón y olvido total, había ciertas condicionalidades y a uno a veces se le olvida que están allí, pero están allí”, añadió Caldera.
Nicaragua ingresó a la HIPC en septiembre de 1999. La iniciativa representaba el perdón de al menos 3 mil 500 millones de dólares en concepto de deuda externa bilateral y con organismos financieros internacionales.
Todavía quedan pendientes de perdonar varios millones de dólares, que están en proceso de “formalización”.
“Esa iniciativa (HIPC) perdonó una buena parte de la deuda que dejaron en los ochenta, no sé exactamente cuánto, pero una buena parte definitivamente se revertiría”, indicó Caldera.
El ex canciller de Nicaragua bajo el gobierno de Enrique Bolaños (2002-2007) señaló que la crisis postelectoral debe ser “tomada en serio”, debido a que la crisis económica mundial podría empeorar en el 2009, por lo que habrá menos programas de cooperación.
“La Unión Europea ha recortado parte de la cooperación y Estados Unidos, pero al no haber una aprobación legislativa (de varios préstamos), el BID recorta y tienen reglas de que el país que no usa los fondos asignados para un año en específico, se los quitan y se los pasan a otros países necesitados, como Bolivia y Haití, y hay un montón de gente esperando por esos fondos; a nosotros nos costó pelear para conseguir que se aumentaran los fondos que el BID le asigna a Nicaragua”, destacó Caldera.
TONTERÍAS
El también ex canciller Emilio Álvarez calificó como “tonterías” las declaraciones de representantes del Poder Ejecutivo en el sentido de que el país no necesita de la ayuda de la comunidad internacional.
“Decir que no se necesita ayuda es una tontería, todos necesitamos ayuda y nadie le está pidiendo (al Gobierno) que la soberanía se altere”, sostuvo Álvarez.
El diplomático consideró que Rusia no podrá hacerse cargo de toda la ayuda internacional que ha perdido el Gobierno de Daniel Ortega.
“Me parece que el mundo sigue teniendo una sola potencia, porque Rusia tiene grandes problemas de liquidez, tiene una deuda externa con Alemania muy alta y los pozos petroleros rusos son más caros de producir”, explicó Álvarez.