El encarcelado periodista iraquí que lanzó sus zapatos al presidente George W. Bush pidió un indulto, anunció ayer un vocero del primer ministro iraquí.
En una carta enviada al primer ministro Nouri al-Maliki, el periodista dijo que su conducta fue “una acción fea” y pidió ser perdonado, dijo el vocero Yassin Majid a The Associated Press.
“Es ahora demasiado tarde para lamentar la enorme y fea acción que perpetré”, escribió Muntadhar al-Zeidi, según Majid, indicando que el periodista recordó en su carta la entrevista que mantuvo con el primer ministro en el 2005, cuando al-Maliki le invitó a su casa con la expresión: “Entre, es también su casa”.
“Así que le pido su perdón”, agregó al-Zeidi, dijo Majid.
El presiente iraquí, Jalal Talabani, puede otorgar un perdón si lo recomienda el primer ministro, salvo en caso de ciertas ofensas, entre ellas delitos internacionales, según la Constitución iraquí.
Los funcionarios iraquíes dijeron que al-Zeidi seguramente será acusado de insultar a un dignatario extranjero, con la posibilidad de pasar dos años en la cárcel.
Miles de personas coparon las calles de Irak para protestar por la detención de al-Zeidi, y el incidente fue festejado en el mundo árabe a medida que las emisoras de televisión lo mostraron repetidamente.
El primer ministro iraquí se encontraba junto a Bush el domingo en una conferencia de prensa cuando el periodista, corresponsal de una televisora iraquí estatal en El Cairo, lanzó sus zapatos contra el mandatario estadounidense.
El periodista gritó además en árabe al mandatario “éste es su beso de despedida, perro! Esto es de parte de las viudas, huérfanos y aquéllos que fueron muertos en Irak”.
Al-Zeidi fue abatido por agentes de seguridad iraquíes y estadounidenses. Bush esquivó los proyectiles.
JUEZ RECHAZA LIBERTAD CONDICIONAL
El juez de instrucción, encargado de la investigación sobre el periodista, rechazó ayer la petición de libertad condicional de su abogado.
“Hemos rechazado la petición de libertad condicional de Muntazer al Zaidi por el bien de la investigación y por su propia seguridad”, declaró Diya al Kenani, el juez de instrucción encargado del caso.
“Ponerle en libertad sería un riesgo para sí mismo, por las bombas de fabricación casera o los atentados, y le perseguirían los periodistas”, explicó.
“Desde el punto de vista legal ha cometido un crimen y no podemos ponerle en libertad bajo fianza”, subrayó Kenani.
Se le acusa de “agresión a un jefe de Estado extranjero de visita oficial” y, según el artículo 223 del Código Penal iraquí, se enfrenta a entre 5 y 14 años de prisión. Pero el tribunal podría considerar la agresión de “tentativa de agresión”, lo que le supondría sólo de 1 a 5 años de cárcel.
Los zapatos lanzados a Bush fueron “destruidos” después de ser analizados por los servicios de seguridad norteamericanos e iraquíes, para asegurarse de que no contenían explosivos, según el magistrado.
“Hemos pedido a los servicios de seguridad que nos envíen los efectos (personales), teléfono y zapatos de Muntazer al Zaidi. Se ha devuelto todo excepto los zapatos”, indicó.
El incidente ha dado la vuelta al mundo y ha tenido más partidarios que detractores.