- Inestabilidad política, desempleo y carestía de la vida son razones que obligan a los nicaragüenses a buscar opciones en otros países
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ESPECIAL PARA LA PRENSA
La falta de empleo y el encarecimiento de la vida continúan obligando a los nicaragüenses a abandonar el país en busca de mejores oportunidades, principalmente en Costa Rica.
Ayer en las oficinas centrales de Migración y Extranjería, centenares de personas hacían largas filas durante varias horas, para tramitar sus pasaportes o llenar los últimos requisitos para viajar a otros países de la región, y no precisamente con fines turísticos por la temporada de fin de año, sino que viajan en busca de empleos y mejores oportunidades de trabajo, porque no se las ofrece el país.
José Luis Rocha, coordinador del Servicio Jesuita para Migrantes, opinó que las altas tasas de desempleo y la inestabilidad política son algunos de los problemas que contribuyen a la migración de los nicaragüenses, aunque la mayoría en realidad no quiere estar lejos de sus familias y menos dejar su país.
La última encuesta de M&R Consultores, publicada esta semana en LA PRENSA, refleja que el 59.9 por ciento de los nicaragüenses está dispuesto a abandonar el país para mejorar la calidad de vida de sus familiares, y los principales destinos de éstos son Estados Unidos y la vecina Costa Rica.
OPORTUNIDADES CERRADAS EN EL 2008
Con los papeles de solicitud de pasaporte y al final de la fila de Atención a Nacionales, se encontraba Gilbert de Jesús Centeno, de 32 años de edad, originario de Las Pilas Occidentales, departamento de Masaya.
Centeno trabajaba en una zona franca en Masaya, pero esa empresa cerró sus operaciones hace meses y él quedó desempleado.
“Me voy porque no tengo empleo y en Costa Rica hay más oportunidades”, explicó Centeno mientras avanzaba lentamente en la fila.
Según él, en Nicaragua se puede conseguir trabajo pero con el problema de que los salarios son muy bajos y para mantener a una familia, con dos hijos, como la suya, no es suficiente lo que aquí se está pagando, y por eso se va.
Centeno se sumó a los cientos de nicaragüenses que se aventuran a viajar a un país desconocido, porque ésta es la primera vez que visitará Costa Rica y no conoce a nadie que le pueda brindar ayuda ahí. La meta de Centeno es conseguir trabajo como ayudante de albañil y con el dinero que ahorre mejorar la economía de su familia. “Voy a probar suerte en Guanacaste”, agregó.
ALGUNOS REGRESAN A DESCANSAR SEMANAS
Mientras unos prueban suerte yendo a Costa Rica, otros que ya lo han hecho regresan esta temporada de fiestas a Nicaragua, para reunirse con la familia y luego regresar a trabajar donde han hallado mejores opciones.
Oscar Danilo Cajina, originario de Managua pero radicado en Costa Rica desde hace once años, es parte de ese grupo que regresa en época navideña a visitar a sus familiares, y todavía recuerda lo difícil que fue comenzar a trabajar en un país extraño.
“El inicio allá fue muy duro, pasaba muchas necesidades, maltrato, desprecio, pero yo luché y conseguí la residencia. Ahora me dan las mismas condiciones de un ciudadano costarricense”, explicó.
Cajina abandonó Nicaragua por falta de trabajo, durante el Gobierno de Arnoldo Alemán, y considera que ahora, con la administración del sandinista Daniel Ortega, la situación económica de este país no ha cambiado.
Según la encuesta de M&R, el 35.5 por ciento de los nicaragüenses ve el desempleo como el principal problema económico del país y el motivo de la mayoría de las migraciones.
Para Cajina, la esperanza de todo nica que vive fuera es regresar a trabajar y vivir aquí, pero el problema precisamente es que existen pocas fuentes de trabajo.