Amalia Frech junto a su esposo Fernando Alemán y sus hijas Lucía y Dalia. También la acompañan sus nietos Jean Claude, Nicole y el bebé, Fernando Junior. LA PRENSA/CORTESÍA

“En mi niñez fui muy feliz”, Amalia Frech

Cuatro mujeres nos cuentan cómo recuerdan sus navidades de niñez y las tradiciones que aún mantienen. Además, nos cuentan detalles de cómo celebran en familia Durante muchos años Amalia Frech se disfrazaba de Santa Claus para alegrar la Nochebuena de sus hijos y ponerle un poco de magia a la celebración navideña. Hoy ya no […]

  • Cuatro mujeres nos cuentan cómo recuerdan sus navidades de niñez y las tradiciones que aún mantienen. Además, nos cuentan detalles de cómo celebran en familia

Durante muchos años Amalia Frech se disfrazaba de Santa Claus para alegrar la Nochebuena de sus hijos y ponerle un poco de magia a la celebración navideña. Hoy ya no se disfraza, pero dice esperar esta fecha con tantas ansias como lo hacía en su niñez.

“Lo único que me ha ayudado a sobrevivir a cualquier momento difícil de mi vida, especialmente la muerte de mi hija, es la estabilidad emocional que tuve en la niñez, eso es bien importante; aunque mis papás tuvieran algún problema nos apartaban de ello y nos hacían felices. Es una felicidad que no te puedo describir”, rememora.

Cuenta que este festejo suele pasarlo en su casa con su esposo, sus hijos, su madre y desde hace unos años se han unido sus yernos, su nuera y sus hermosos nietos, además de algunos familiares. “Para mí esta fecha es muy especial, porque en mi niñez fui muy feliz, mis padres siempre me dieron una Navidad feliz, era algo extraordinario, pasaba días esperando al Niño Dios, me tapaba los ojos para que el Niño Dios entrara y no viera que lo estaba mirando”, explica muy sonriente.

Recuerda que escribía una carta interminable para el Niño Dios y que sus padres siempre le decían que se debía portar bien o Él no le llevaría regalos. Pero para su suerte, siempre recibía doble regalo, ya que su cumpleaños es en el mismo mes. Dice que sus hijos también elaboraron la carta al Niño Dios, pero ella les enseñó que además de pedir los regalos, debían pedir por los niños pobres que no tendrían una Navidad feliz.

La decoración de su casa la inicia desde el 8 de noviembre. La tradición en la familia Frech ha sido poner el Nacimiento, recuerda que su mamá (doña Lidia) realizaba manualidades para decorarlo y que todos participaban, tradición que aún mantiene.

Mezcla de culturas

Frech es de origen árabe, por lo cual su mesa es una mezcla de comida árabe con nicaragüense. “Para mis padres llenar la mesa y compartir son bendiciones. Por eso días antes o por la mañana compartimos comida con nuestros trabajadores o con personas que sabemos no tendrán una cena de Navidad”, dice Frech.

Para la cena navideña Frech se mete en la cocina a elaborar el relleno navideño, receta de una de sus abuelitas, el cual es una combinación del relleno navideño nica con árabe.

Frech señala que para ella el 24 de diciembre es sagrado y que siempre le pide a Dios poder estar unida con su familia, “porque no sólo es la algarabía de la comida y de la bebida, es importante que estemos unidos”. Expresa también que trata de vivir el día a día y disfrutarlo intensamente con pasión, amor y ardor, como si fuera el último día que va a vivir. “No quiero dejarles malos recuerdos a mis hijos, mucho menos en Navidad. Uno puede ser feliz con lo poco o mucho que tiene”, concluye.

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