- Irene López
Con una enorme sonrisa de satisfacción, la artista de la danza nicaragüense, Irene López, recuerda las navidades de su niñez. Para López, lo más importante de las tradiciones navideñas es inculcar en los niños la importancia de las mismas, ya que es una época para que la familia se mantenga unida y que ellos vayan aprendiendo el valor de los lazos familiares.
Mis navidades de niñez son un recuerdo muy hermoso, nosotros esperábamos al Niño Dios con muchas ansias y eso se lo inculqué a mis hijas; ellas hasta que tenían como 8 años supieron quién era el Niño Dios, porque toda la familia trata de que los niños lo esperen al Él y no a Santa Claus. De mi niñez tengo en mi memoria esos momentos tan lindos y quise transmitirlos a mis hijos, porque son momentos muy importantes para el desarrollo personal y la seguridad de cada persona, señala.
Muy emocionada recuerda cuando escribía su carta al Niño Dios y también cuando lo hacían sus hijas. Ellas encantadas, no encontraban la hora para empezar a hacer la carta, siempre iniciaban: Querido Niño Dios…, eso es bien lindo, pero es una tradición que se ha perdido, hay que hacer énfasis en el Niño Dios y no en Santa Claus. También hay que poner el Nacimiento y no sólo el árbol, porque el Nacimiento es una tradición nuestra, dice López, quien afirma que hay elementos de otras culturas que se pueden adaptar, pero sin perder nuestras costumbres.
López aconseja retroceder un poco y rescatar esa tradición tan linda, como es creer en el Niño Dios. Recuerda que sus padres siempre le decían que si no se acostaba temprano el Niño Dios no le llevaba regalos; que la carta la ponían debajo de la almohada o en el Nacimiento y cuando ésta desaparecía, en su casa era toda una algarabía. Son cosas sencillas pero que te llenan para el resto de la vida. Ahora no hay emoción, no hay sorpresa, por eso es importante retroceder y rescatar la tradición del Niño Dios.
López cuenta que cada año toda la familia se reúne en casa de sus padres y que cada uno se pone de acuerdo para colaborar con la cena. Dice que normalmente cenan gallina rellena con su relleno aparte y todo lo que es tradicional en la comida nicaragüense. A su hermana le toca hacer el relleno navideño, con la receta de su mamá, aunque asegura que con los años ha desarrollado un mejor sabor. A Irene le toca hacer el postre, la ensalada y el arroz.
Nos reunimos todos los hermanos con nuestros hijos, invitamos amistades y familiares cercanos, es el día que toda la familia se junta, mi mamá pone su arbolito, llevamos los regalos y los ponemos alrededor del árbol. Después de la cena hacemos el intercambio de regalos, dice López.