- Este académico le recuerda a los gobiernos de Centroamérica que tienen el deber de gerenciar a sus países como un proceso colectivo. Una de las diferencias entre las naciones de Europa y las centroamericanas, explica, es que aquí cada partido político plantea un modelo distinto de desarrollo social y económico, mientras los partidos europeos han logrado bastante consenso sobre el rumbo que le quieren dar a sus países y compiten, no por el rumbo, sino por la mejor forma de alcanzar las metas
San José, Costa Rica
La baja calidad del sistema educativo y por ende de la mano de obra son dos de las principales barreras que impiden que los países de Centroamérica innoven con mayor efectividad, una situación que ha provocado un lento crecimiento económico y social regional.
El director adjunto del Centro Latinoamericano para la Competitividad y el Desarrollo Sostenible del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae) de Costa Rica, Demetrio Polo-Cheva, asegura que esa situación se agrava en aquellos países del istmo donde existe una profunda desvinculación entre el sector privado y el público.
“El desarrollo sostenible implica que el sector privado, público y la sociedad civil se sienten en la misma mesa a discutir. Sin ese diálogo nunca vamos a caminar hacia adelante”, afirma el especialista.
¿Qué indicadores determinan que un país está innovando?
Hay ciertos indicadores, por ejemplo el número de patentes registradas, el número de pasos que se avanzan en la cadena productiva, es decir si un país pasa de vender café en grano a vender productos hechos de café, entonces se está innovando. También está determinado por el número creciente de investigadores en un país, cuyos resultados son publicados a nivel internacional y tiene un impacto en alguna área de la economía mundial, entre otros.
¿Cuáles son las principales barreras que tienen los países de la región para innovar con mayor efectividad?
Una de ellas es la insuficiente calidad del recurso humano, debido a un sistema educativo deficiente en términos pedagógicos y de calidad. Pero déjame decirte que uno innova cuando uno está insatisfecho con las cosas, pero para llegar a eso se necesita tener un espíritu crítico, una capacidad de análisis crítica, se necesita no tener miedo de incursionar a terrenos desconocidos y para eso se necesita desarrollar un sistema de educación que premie la creatividad y eso en nuestros sistemas educativos no es una norma, es una excepción. Lo que los muchachos aprenden es fundamentalmente memorizando de manera mecánica. El otro obstáculo es el marco institucional, entendiendo por instituciones las reglas del juego, o sea cómo nos manejamos nosotros; eso tiene que ver con la cultura política. Uno de los problemas que hay en Centroamérica es que cuando asume un nuevo gobierno se cambia por razones políticas a todo el personal técnico de las instituciones y eso es un costo para el país, cosa que no sucede en los países europeos. Los gobiernos no se sienten responsables a largo plazo, sino sólo de lo que sucede durante su período de gestión.
¿Qué países de la región han demostrado un alto nivel de innovación?
Los países que mejor están son Costa Rica, Panamá y probablemente El Salvador. Panamá tiene la ventaja de que el Canal se ha constituido en un eje importante en el proceso de innovación, no sólo por su aglomeración de empresas sino también por su industrialización y el boom de la construcción. Panamá tiene con el Canal un motorcito, el cual es una empresa de alta tecnología y por eso se ha capacitado a muchos ingenieros. Costa Rica lo ha logrado porque ha invertido en educación y con eso este país tiene una base que le permite construir mucho más en innovación. El Salvador tiene un sector económico muy dinámico, el sector empresarial salvadoreño se ha mostrado muy interesado en el tema de la innovación, sobre todo porque sabe que es un país pequeño y que para poderse insertar al mercado tiene que innovar.
¿Cuál ha sido la clave?
Estos países han logrado vincular el sector público, el privado y las universidades en un mismo fin: innovar. Es necesario que los tres caminen de la mano, porque de nada sirve tener a una persona altamente calificada, que sale de las universidades, si no encuentra los canales para desarrollar esos conocimientos. Y para eso se necesita el apoyo del Gobierno, porque las innovaciones generalmente provienen de personas especializadas en un tema, pero que no tienen los recursos financieros. Necesitamos un sistema financiero mucho más dispuesto a prestar capital de riesgo.
¿Qué pasa cuando el sector público está desvinculado del privado?
El país está mal. Para cualquier estrategia de desarrollo sostenible el Estado y el sector privado deben estar unidos. El desarrollo sostenible implica que el sector privado, público y la sociedad civil se sienten en la misma mesa a discutir. Sin ese diálogo nunca vamos a caminar hacia adelante, pero no sólo es cuestión de diálogo, sino de lograr un consenso. Los países que han tenido éxito es porque han logrado un consenso nacional, han logrado definir una estrategia de país, en el cual participan todos los sectores, que no es excluyente, sino incluyente.
¿Cuál es el papel del Estado en esa búsqueda de consenso?
El papel del Estado es hacer el llamado, es ser un facilitador del proceso, es crear las condiciones favorables a una cultura emprendedora, es dar el marco legal, incluso participar en inversiones que no las puede hacer el sector privado solo, pero con una alianza público-privado se puede hacer.
¿Cómo afecta la ingobernabilidad ese proceso de consenso y diálogo?
Mientras el sector público y privado sean vistos como extremos opuestos, en vez de ser vistos como dos caras de la misma moneda, no se va a poder avanzar en una estrategia de desarrollo.
¿Qué papel desempeña la cooperación internacional en el proceso innovativo de los países?
La cooperación internacional juega un papel importante en el proceso de innovación y de transferencia tecnológica, eso a través del financiamiento, de la compra de equipos muy modernos para las empresas y las universidades tecnológicas; es importante que los muchachos aprendan trabajando con los equipos más modernos.
¿Qué deberían hacer los gobiernos para evitar la fuga de mano de obra calificada, como ha sucedido en Nicaragua?
Esa es una pregunta difícil, porque sería como asesorar al Gobierno en un tema complejo. Pero es una realidad que no se puede negar. Se tiene que ver al sistema como un todo, porque si sólo se pone énfasis en un aspecto nada se está haciendo. Por ejemplo, si decimos mejoremos la salud de nuestra gente y su capacidad profesional, pero no encuentran empleos o no encuentran las formas de poner su propia empresa porque hay un ambiente que no favorece la inversión, esa persona indudablemente va a emigrar. Entonces, lo que estaría haciendo ese país es invertir para hacerle el favor a otro país.
¿Qué propone para evitar esa fuga de recursos humanos?
No hay media simple para eso, pero el primer paso es ponerse de acuerdo con el sector privado, público, con la sociedad civil y también con la academia para determinar qué rumbo se le quiere dar a la economía del país, definir qué énfasis se quiere para tratar de superar los problemas estructurales que tiene el país.
¿Cuál es la situación de Nicaragua en temas de innovación?
No lo sabemos porque, aunque se le hizo invitación a todos los países de la región, lamentablemente de Nicaragua no vino nadie, sólo un representante del comercio privado. Nosotros el lunes y martes (de la semana pasada) tuvimos una reunión con ministros y viceministros de economía, comercio exterior, ciencia y tecnología de los países centroamericanos, precisamente para conocer la experiencia de cada país.
¿Cuáles son los primeros pasos que debe dar la región para empezar a innovar?
Primero, se deben superar algunos de los problemas muy claros, entre ellos el tema de la infraestructura que es insuficiente; también mejorar la educación privada y pública. Uno de los problemas es la ideologización de ciertos problemas, que deberían manejarse más bien como problemas de gerenciamiento. Los gobiernos no sólo tienen funciones político-ideológicas, sino que tienen el deber de gerenciar al país como un proceso colectivo. De hecho, una de las diferencias entre nuestros países y los de Europa es que aquí cada partido político plantea un modelo distinto de desarrollo social y económico, mientras que en los europeos por lo general existe un consenso en casi todos los partidos sobre el rumbo que se le quiere dar al país y ellos compiten, no por el rumbo, sino por la mejor forma de llegar a la meta que ha sido definida en conjunto.
¿Los países centroamericanos que logren acercarse a ese modelo europeo tendrán mayor ventaja ante la crisis mundial?
Definitivamente que sí. Si entendemos innovación como esa capacidad de absorber y generar conocimientos, es evidente que el país que no tenga la capacidad para absorber conocimientos se va a quedar vendiendo lo que se llama en economía “comodities”, va a seguir vendiendo café, azúcar, que son productos de bajo valor agregado.
¿Qué importancia dan los organismos financieros al tema de la innovación al momento de entregar un crédito?
Muchísima. La innovación es un tema importante para ellos, sobre todo en Centroamérica por los tratados de libre comercio. Por eso existen múltiples iniciativas por parte de los organismos financieros internacionales, para incentivar en la región el tema de la innovación, entre ellos el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial (BM), la cooperación europea. Por eso nosotros estamos discutiendo la necesidad de crear mayor sinergia y convergencia entre los países centroamericanos en el tema de la innovación.