- Gobierno suspende libertades cívicas y pide al ejército intervenir las terminales para restaurar el orden
El Gobierno de Tailandia decretó ayer el estado de emergencia para despejar dos aeropuertos de la capital ocupados por grupos de manifestantes, pero se comprometió a resolver el impasse pacíficamente.
La medida anunciada por televisión por el primer ministro Somchai Wongsawat tiene como objetivo que las fuerzas de seguridad puedan evacuar a los manifestantes contra el Gobierno que ocupan los dos más grandes aeropuertos del país.
Somchai acusó a los manifestantes de “haber tomado al país como rehén y al público como rehén”.
“No tengo intención alguna de afectar a ningún miembro del público”, agregó, aunque la imposición de las medidas suscitaron la posibilidad de que se produzcan violentos enfrentamientos conforme las autoridades ocupen el aeropuerto internacional de Suvarnabhumi y el aeropuerto Don Muang, más pequeño y el más antiguo de la ciudad.
El estado de emergencia significa que el ejército puede intervenir para restaurar el orden, se suspenden las libertades cívicas, se prohíben las reuniones de más de cinco personas y se restringe la libertad de prensa.
El jefe de gobierno anunció la medida tras una reunión de emergencia con su gabinete, destinada a buscar soluciones a la crisis que paraliza la actividad de las autoridades.
Mientras, miles de turistas siguen atrapados en Bangkok, una ciudad de 12 millones de habitantes que tras el cierre de sus dos aeropuertos es inaccesible por aire.
Somchai, que se reunió con su gabinete en Chiang Mai (norte), pidió además al ejército que ayude a la policía a restablecer el orden en los aeropuertos de Bangkok, el Don Mueang (para los vuelos domésticos) y Suvarnabhumi (vuelos internacionales).
Ante la situación, las autoridades tailandesas autorizaron a las compañías aéreas el uso de una base militar situada al sureste de Bangkok.
Las pérdidas ocasionadas por el cierre de Suvarnabhumi han sido evaluadas en cerca de 3,000 millones de dólares.
Partidarios de la Alianza Popular para la Democracia, que ha venido pidiendo la renuncia de Somchai y de su gobierno, tomaron control del aeropuerto Suvarnabhumi el martes, obligando a la cancelación de todos los vuelos, arribos y partidas de la capital, y obligó a miles de turistas a acampar en hoteles de Bangkok.