- Deciden asumir sus 37 alcaldías y llaman a mantener la unidad entre el PLC y MVE
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En una encerrona que se realizó fuea de Managua a la que asistieron los miembros del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), y del Movimiento Vamos con Eduardo (MVE), alcaldes salientes, así como los electos, acordaron que, donde ganaron, los liberales sean juramentados por el Consejo Supremo Electoral (CSE), bajo la condición de que deberán renunciar a sus cargos de efectuarse un nuevo proceso electoral.
Esto bajo la lógica de no cederle más espacio al partido de Gobierno, ya que de no asumir donde ganaron entonces los concejales sandinistas asumirían el control total de esas municipalidades.
Otro de los acuerdos es que los candidatos a alcaldes donde la Alianza PLC reclama una victoria electoral que “le fue arrebatada por el Frente Sandinista, mediante un fraude”, no se juramenten como concejales, a como establece la Ley Electoral con los que quedan en segundo lugar en los resultados.
Sin embargo, una de las constantes de los alcaldes salientes y los electos fue demandar a la dirigencia del PLC y a los diputados ante la Asamblea Nacional, no pactar con el FSLN.
Juan Napoleón Zeledón, alcalde electo de Matiguás, Matagalpa, afirmó que la lucha que se mantiene por anular los comicios municipales es un llamado de atención, para que los ganadores liberales en 37 municipios se unan “a esos ganadores que les robaron”, y que la decisión está en manos de la Asamblea.
ADVIERTEN “AL DIPUTADO QUE SE VENDA”
“Viene una prueba especial que tienen que demostrar nuestros diputados, y ahí vamos a ver quiénes son los que se ponen los pantalones de verdad, porque si no, que ni se acerquen a Matiguás, porque ahí los queman, y al diputado que se venda, se llame de la alianza liberal, se llame como se llame, que ni se acerque de Boaco para allá, ni pasen por ahí, es lo que ha expresado la gente sencilla, campesina, esa gente de machete, de botas de hule que caminó horas para dar ese voto y que sabemos que esas más de cien alcaldías eran nuestras y las revirtieron”, sostuvo Zeledón.
CUESTIONAN PASIVIDAD
Por su parte, Mauricio Martínez, actual alcalde de Santo Domingo, Chontales, criticó a los parlamentarios por tomar una actitud que debieron adoptar desde las elecciones generales del 2006.
“Hasta ahora estoy escuchando a diputados que dicen ‘vamos a defender ese voto’, y esta defensa del voto tenía que ser desde cuando nuestro presidente (así llamó a José Rizo Castellón, ex candidato presidencial), porque el 8 por ciento nunca lo reclamaron los diputados, el ocho por ciento nunca lo reclamó el CEN”, reclamó Martínez.
Añadió que “si aquí los diputados se aflojan, estaríamos entregando en bandeja de plata siempre el poder al Frente Sandinista”.
Insistió que la Alianza PLC tendría la capacidad de paralizar el país, en caso de ser necesario y aprobado por la dirigencia liberal.
“La única forma que tenemos para defender ese voto es lanzándonos a las calles a protestar enérgicamente, porque de lo contrario, esos papelitos (recursos), esos pronunciamientos, ya saben dónde los esconden, dónde los mete el CSE con Daniel Ortega”, puntualizó Martínez.
Otro que instó a la dirigencia liberal y los diputados a no ceder a las presiones fue Luis Ramírez, alcalde de Waslala, quien estimó que el Frente Sandinista, al impulsar un fraude, lo que hizo es poner a prueba a los demócratas, para probar si tienen capacidad de defender los votos.
“Al CEN, señores, amárrense los pantalones y hagan lo que realmente se debe de hacer, y si necesitan apoyo de los municipios para paralizar este país, estamos a la orden para hacerlo”, manifestó el alcalde Ramírez.
Señaló que si no se defiende el voto de los nicaragüenses, los demócratas no volverán a ganar elecciones en Nicaragua.
A juicio de Ramírez, el PLC debe aprovechar el respaldo internacional.
“Dicen que realmente hay nubes oscuras en la democracia en Nicaragua y que los nicaragüenses no debemos retroceder al totalitarismo; queda la responsabilidad en manos del CEN, de los diputados, no queremos ver los alcaldes a diputados flojos, no queremos ver que porque alguien los amenace con que lo manden a la cárcel, todo mundo se afloja y van a negociar a la Secretaría del Frente cualquier tipo de negocio sucio para jugar con la voluntad del pueblo. Si eso se hace la democracia desaparece y retrocede”, apuntó Ramírez.
Lo expuesto por los militantes liberales quedó establecido en una declaratoria que firmaron en su totalidad.