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Uno nace, crece, se reproduce y muere. Eso nunca cambia. Y es que todo tiene su tiempo. Hay un momento para todo lo que se hace debajo del cielo. Y el Estadio Nacional Denis Martínez, en Managua, ya tuvo los suyos.
Se han celebrado los recitales más inolvidables, traspasos de mando, insólitas carreras de caballos, montadas de toro, supercross… En fin, aquí presentamos los detalles de los sucesos más recordados y de aquéllos que se intentan olvidar.
¿Cuál fue mejor?
Se escucha por las calles sobre las “40 mil” personas que saturaron el Estadio Nacional cuando se presentó Carlos Santana con su banda. Se dice que ha sido el mejor concierto musical en el país.
Durante la presentación de Santana se consumió droga hasta más no poder. Probablemente tiene mucho que ver con la “experiencia” inolvidable que se evoca. Era la época hippie, la del fenómeno de las sustancias prohibidas.
Incluso, puede competir por el premio al suceso no deportivo más grandioso realizado en el estadio.
Ese día (3 de octubre de 1973) todos estuvieron ahí, o al menos, eso dicen. Mientras más lo evocan, más gente parece que hubo.
El coloso ha sido también escenario de “Cantinflas”, Maná, Juan Gabriel, Pedro Infante, Vicente Fernández, Daddy Yankee, entre muchos otros.
Un cuadrilátero
Ahí se coronó en súper welter, Eddy Gazo, derrotando al argentino Miguel Ángel Castellini, en 1977. Se celebró la pelea entre Eduardo “Ratón” Mojica y el ex campeón mosca tailandés Chartchai Chianoi, en 1968.
La primera defensa del título mundial de Rosendo Álvarez contra el colombiano Kermín Guardia, en marzo 1996, tuvo como escenario al coloso. Adonis Rivas hizo una defensa de su título en marzo del 2000.
Y no son los únicos, hubo más púgiles en ese escenario. Y no sólo boxeo, también hubo motos, futbol americano, futbol, atletismo, baloncesto… Lo que se pudiera hacer. Y si no se podía, se las arreglaban. Pero se hacía cualquier cosa.
“No más Somoza”
En el 2000, el candidato a la Alcaldía de Managua del PLC, Wilfredo Navarro, imprimió su nombre en el muro de 200 metros del jardín izquierdo, como propaganda política.
Antes de Navarro, hubo un intento de usar la instalación para una protesta política en 1966, pero fue impedido por el sargento Alesio Gutiérrez, ascendido a teniente por evitar el suceso y luego a jefe de la Policía de Managua.
“No más Somoza”, decía la manta que se colocó. La Guardia Nacional la quitó y luego castigó cruelmente a los disidentes, autores de la expresión.
Ahí también se registran tres traspasos de mando. En 1990, Daniel Ortega entregó la banda presidencial a Violeta Barrios de Chamorro, quien a su vez la cedió a Arnoldo Alemán y éste a Enrique Bolaños, ahí mismo.