(LA PRENSA/G.FLORES)

“este año va a ser un año muy difícil”

La situación es grave. Los caficultores no se atreven a pronosticar hasta dónde llegarán los precios. “De lo que estoy seguro es que no volveremos a ver precios que vimos hace tres o cuatro meses, hablamos de 150 dólares”, comenta Buitrago. ¿Qué tiene que hacer el productor en estas circunstancias? No desatender su producción. Se […]

  • La situación es grave. Los caficultores no se atreven a pronosticar hasta dónde llegarán los precios. “De lo que estoy seguro es que no volveremos a ver precios que vimos hace tres o cuatro meses, hablamos de 150 dólares”, comenta Buitrago. ¿Qué tiene que hacer el productor en estas circunstancias? No desatender su producción.

Se necesita banca de desarrollo

La producción cafetalera nacional este año bajará según proyecciones de los mismos productores del país. Esto debido a lo que se ha denominado el efecto de la bianualidad, es decir que después de una buena cosecha el árbol queda “cansado” y tiende a bajar su rendimiento.

Sin embargo, la caficultura nacional sufre una serie de problemas de arrastre que la hacen la menos competitiva de la región centroamericana y una de las más bajas a nivel de los países productores.

El ciclo que acaba de terminar registró una de las cosechas más altas de los últimos años y dejó, tanto por volumen como por precio, unos 282 millones de dólares en divisas, según cifras del Centro de Trámites para las Exportaciones (Cetrex), la más alta desde el 2000. Se produjeron 2.1 millones de quintales, los que se vendieron a un precio promedio de 136 dólares por quintal.

No obstante, los buenos precios de los años anteriores no han sido suficientes para sacar a la caficultura del atolladero en el que todavía se encuentra, según afirma José Ángel Buitrago, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan).

Según el presidente de los exportadores, es necesario crear una nueva cultura empresarial entre los productores nacionales para que conviertan sus fincas en verdaderas empresas. Una tarea en la que debe haber un consenso entre el gobierno, bancos y productores.

¿Haciendo un balance, cómo termina el ciclo anterior y cómo comenzamos el actual?

El ciclo pasado diría que fue un buen año, a pesar de todas las cosas y los problemas que hubo, pero fue un buen año en términos de producción. Las estadísticas nos dicen que se cortaron 2.10 millones de quintales, eso es una buena noticia, yo era uno de los que creía que iban a ser menos de los 2 millones, pero aparentemente se logró, aunque pudiese ser que hubo café de arrastres porque ahora se exporta café todos los meses. No es como antes que se cortaba el bloque del café, en febrero, mayo y junio terminaba. Ahora se exporta todo el año por los compromisos internacionales. Los tostadores a nivel mundial y los exportadores tienen una estrategia de mercado, en la que los primeros quieren el café justamente a tiempo. O sea que ellos están comprando a medida que van requiriendo el café y no quieren que se los mandés de un sólo golpe para no correr con gastos de almacenaje.

¿Es decir que compran y venden simultáneamente?

Así es, y los exportadores para evitar eso también hacen sus operaciones de mercado en base a diferentes posiciones con estos mismos compradores. El tostador a la larga paga un poco más pero nunca es más que el costo de embodegaje. Entonces los exportadores y los tostadores han logrado ese equilibrio en los embarques de café.

¿Ya no se ocupa el concepto de inventarios?

Al contrario, sí hay inventarios en Nicaragua; si vas a las bodegas de las grandes casas exportadoras, Cisa, Atlantic, vas a encontrar que hay una cantidad de café almacenado que es el café que va saliendo mensualmente y en las estadísticas del Cetrex vas a ver que hay exportaciones. Ahorita estás viendo las exportaciones de octubre, hablamos de cien mil quintales, es el último mes de exportaciones. Comparando el año pasado con este año, este año creo que va a ser menor la cosecha, los árboles de café quedaron prácticamente agotados de la producción del año pasado, aunque en alguna medida se haya podido aplicar correctamente los fertilizantes y hacer sus controles de plaga, este año consideramos que podría haber una reducción de 15-20 por ciento, y si calculamos que a esto todavía habría que sumarle o restarle, lo que pueda ponerse en riesgo por los caminos que después de las lluvias quedan destruidos. La última vez que nos reunimos en Conacafe había una propuesta en la que se pedía que se atendieran los caminos, que están desbaratados. Cuesta un montón de plata, para el productor. Y todavía más, tenemos el incremento en los costos de producción que se dieron el año pasado, con los fertilizantes, los combustibles, alimentación, frijoles, maíz, arroz, la mano de obra. Ahorita acaba de haber una reunión con el Mitrab sobre la normativa laboral para el café. Tener caminos malos significa que tenés que estar metiendo a los talleres los vehículos para repararle todo, pues se golpean, se gastan las llantas, resortes, motores, combustible; en vez de viajar una hora, te tardás tres horas esquivando hoyos. Entonces con eso tenemos que la cosecha todavía podría ser un poco más baja.

En cuanto a la calidad de café, ¿se verá afectada por estos motivos?

La calidad siempre se ve afectada de una u otra manera cuando hay malas vías de comunicación. Hay café que se deteriora en el camino porque tarda mucho tiempo en llegar del beneficio húmedo al beneficio seco, entonces ese café se deteriora y pierde calidad. La calidad del café siempre es la misma, no es que ahora el café redujo su calidad, el café de primera sigue siendo de primera siempre. El que logró pasar y salir sin problema va a ser de buena calidad, probablemente aumente un volumen de café que no reúne esos requisitos, esas características, pero no creo que sea sustantivo, los productores siempre están buscando como resolver ese problema. Las casas exportadoras están de alguna manera ayudando y están apoyando a los que ellos compran, están mandando camiones diario para la recolección del café de las agencias. Y a algunos productores también les recogen su café cuando los llevan a las agencias.

El precio del café ha venido bajando, esta semana ronda los 110.

Si hablamos de diciembre es de 110, pero te digo marzo porque es la posición con la que la mayor parte de los productores fijan precio. La cosecha sale en enero, febrero y ellos fijan contra marzo. Ahorita en diciembre muy poca gente está vendiendo, solamente los de Carazo.

Pero el punto es que los precios han bajado, ¿éstos compensan todavía los costos de producción, cómo están saliendo los productores?

Mal, mal, mal. Sólo para darte una idea, en Matagalpa la cooperativa de beneficiadores subió por costos de combustible, energía eléctrica, la mano de obra, insumos, subieron de 7 dólares que estaba, a 9 dólares, hay uno o dos dólares de incremento del beneficiado. Si a esto le sumás que las casas exportadoras han aumentado, por la misma razón, aumento de costos, aumentan las navieras, aduanas, salarios, etc. Han aumentado también sus diferenciales con respecto a los que operaban anteriormente. Creo que han subido aproximadamente de entre 1.50 dólares o dos dólares. Ya llevás dos dólares arriba. También hay otros gastos como el de transporte, tenés que transportar el café al puerto. Ponele que el costo de exportación andaba por 10.50 dólares, sumale 2 dólares, hablamos de 12.50 ó 13 dólares, más 9 de beneficiado, estamos hablando de 22 dólares y otros dos dólares en alguno que otro gasto, sumás 24 dólares y el precio es de 114. Si le restás el precio del café a los gastos anteriores, te quedan 90 dólares. Por otro lado, los costos de producción andan entre 100 y 105 dólares promedio, pues hay algunos que tienen por debajo de cien y otros por encima de los 105, algunos andan por encima de los 110. Suponé que estuvieran en cien o 90, quedás tabla. Pero costos de 90 dólares por quintal sólo un productor muy eficiente los tiene. A los grandes productores que son más eficientes en el uso de recursos, porque producen más por manzana, se les baja sus costos por quintal, vos ves que los productores que tienen bajos rendimientos gastan más por manzana, más por quintal. Entonces el impacto ahorita se refleja en los pequeños y medianos productores. El gran productor está más o menos tabla.

En el caso de Nicaragua, cuando los precios bajan se habla de crisis del café, algo que no siempre pasa en los otros países. Por ejemplo en Costa Rica, los productores están mejor preparados.

Porque los sistemas en los otros países están más preparados. Tienen una cartera de crédito de varios años y no le cortan el crédito porque estarías cortando su fuente de pago, es más, están ayudándole a sobrevivir la crisis para que cuando esté sano te pague. Ésa es una forma desde el punto de vista del sistema financiero nacional, de los bancos, del sistema financiero nacional por los gobiernos en otros países enfrentan la crisis. Por otro lado, a los gobiernos en otros países también tratan de apoyar de forma que absorben parte de la crisis. En otros países también hay mejor atención financiera, los cafetales tienden a recibir el impacto de la crisis con menos intensidad. Pero si no das financiamiento entonces el próximo año vas a tener una producción más baja. Aún cuando probablemente el próximo año sea una producción más alta, entonces inteligentemente lo que tenés que hacer como banco es darle a este hombre para que produzca más el próximo año y a lo mejor te paga lo que te debía anteriormente. Otro sistema es el apoyo que los bancos tienen que dar al productor para tratar de ayudarle a tomar decisiones en las ventas de su café y no sólo los bancos si no que los productores se eduquen en tomar la decisión de a qué precio vender. Esto no es cuestión de azar, yo vendo hoy porque el mercado va subiendo o bajando, hay que definir primero para cubrir las obligaciones financieras que tiene el productor. Si con esa suma que sale allí paga la obligación financiera de un año, el productor puede vivir tranquilo un año y el resto que lo especule, porque eso ya es de él. Si lo quiere perder que lo pierda, o si quiere ganar más espere que los precios suban si acaso sube. Falta mucha educación en ese sentido.

¿Qué tan capacitado están los productores en ese sentido?

Los productores han comenzado a asimilar muchas formas de entender el mercado, que es algo que hay que entenderlo, para poder sacarle provecho, si no estaremos a merced del mercado. Sabiendo como funciona el mercado estás mejor preparado para sacarle provecho, esa es parte de las capacitaciones que las cooperativas, casas exportadoras que le dan charlas a los productores a los que ellos compran. Pero la gran cantidad de pequeños productores no saben prácticamente cómo hacer las cosas ni cómo producir correctamente. En estos tiempos, donde los costos de producción son altos, se requieren de un productor más capaz de manejar sus producciones con el uso eficiente de los recursos financieros, naturales, recursos humanos; el productor no se puede dar el lujo se ser un productor tradicional.

Vemos la parte del productor, venimos de tres años de precios buenos. ¿Esto no les permite enfrentar esta crisis?

Yo diría que los años que acaban de pasar ayudaron bastante a fortalecer la economía del cafetalero, pero no fue suficiente, porque las deudas, principalmente las de largo plazo, que son las que siempre han agobiado a los productores continúan y no fueron canceladas. Tengo entendido que hay productores que le deben sumas sustantivas a los bancos, créditos de largo plazo. Ahora que vemos los 90 dólares que restan de los costos de producción, le tenés que sumar tus obligaciones de crédito de largo plazo, que puede andar entre 25 dólares por quintal y que tenés que aportar al banco.

¿Eso lo sumamos a los 100 dólares de costos de producción?

Le tenés que quitar otros 20 más, y de los 90 que le quedan por vender su quintal de café, va a quedar el hombre en 70 dólares y allí su pérdida se hace mucho más grande. Te cuesta cien producir un quintal de café y agarra 70, tiene que poner 30 dólares de su bolsa para sobrevivir. Es una deuda, que al final de cuentas, el sistema financiero tiene que asumirla, refinanciar al productor para que éste siga produciendo. Pero la política no es sólo refinanciarla, sino darle para que pueda ser mejor productor y produzca mejor. La banca tiene que enfocarse mejor, para que pueda obtener ganancias en esta actividad y no solamente pasa con el café sino con toda la actividad agrícola y pecuaria, el sistema financiero tiene que darle capacitación y tecnologías para que sean eficientes y no corran todos los años con los mismos riesgos de todos los años.

La banca comercial del país no ha contribuido con el fomento de la actividad productiva, según afirma Buitrago, quien sostiene que es de suma urgencia crear una banca de fomento.

¿Hablamos de que actualmente la banca sólo entrega el dinero y después se encarga de recuperarlos desentendiéndose de los productores?

Lo que se necesita en el país es una banca de desarrollo. El gobierno habló mucho de ello, banca de desarrollo, que acompaña al productor, que le da asistencia técnica para que este hombre vaya entendiendo cómo ser mejor productor todos los años. El cafetalero ya no puede seguir siendo un productor tradicional, sino que tiene que ser un empresario de la producción cafetalera y cuando digo empresario, es un empresario que tome decisiones en base a resultados.

¿Tenemos una banca comercial muy tímida?

Muy comercial. No es una banca de desarrollo. Tenemos que ubicarnos en que este país es un país que ya ni siquiera está en vías de desarrollo, estamos más atrás. Más bien somos un país en vías de subdesarrollo. ¿Qué hace una banca comercial aquí? No es que quiera estar criticando a la banca comercial ni que diga que no deben existir. Pero ¿qué hace una banca comercial tratando de sacarle la última gotita de sangre a la gente cuando aquí lo que necesitamos es una banca de desarrollo que tenga créditos accesibles, fáciles, baratos? Los banqueros pueden decir que no le prestan a esta gente porque están acostumbrados a no pagar. El gobierno debe asumir una parte de ese riesgo, para tratar de ayudar a su producción son parte del concepto de la banca de desarrollo que se necesita en este país. Y tenemos que entender una cosa, que este país no es ni un país subdesarrollado ni es un país industrial. Estamos en el país tratando de sobrevivir. Esa es la verdad. Y todavía le agregamos un poquito de pimienta y vemos lo que está pasando ahora en las calles.

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