Vegetales a la parrilla con humus, acompañado con pan pita y té de flor de Jamaica endulzado con jugo de fruta. (FOTOS: LA PRENSA/O.MIRANDA)

Alimentación verde

Si cree que una comida no está completa sin una ración de carne, tenga en cuenta que las frutas y verduras representan una buena opción culinaria sin necesidad de sacrificar el paladar [doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]VERDURAS A LA PARRILLA CON HUMUSENSALADA Como ninguna recomendación sería válida sin un ejemplo, el restaurante Ola Verde ofrece un […]

  • Si cree que una comida no está completa sin una ración de carne, tenga en cuenta que las frutas y verduras representan una buena opción culinaria sin necesidad de sacrificar el paladar
[doap_box title=»» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]VERDURAS A LA PARRILLA CON HUMUSENSALADA

Como ninguna recomendación sería válida sin un ejemplo, el restaurante Ola Verde ofrece un par de recetas para disfrutar de los regalos de la Tierra.
Chayote, zucchini, tomate y piña.
PARA EL HUMUS:
Lechugas variadas, verduras, o lo que sea de la estación.
ADEREZO:
½ taza vinagre de rosa de Jamaica.
1 taza aceite de girasol o canola.
2 ramas de romero fresco.
1 cebolla pequeña.
Pimienta y sal.

Se lavan y se cortan en trozos pequeños y delgados, se unta un poco de aceite con pizca de pimienta y sal.

Se ponen en la parrilla hasta que las verduras estén marcadas por la parrilla.

Se mezcla en la procesadora 2 tazas de garbanzos cocidos con ¼ taza de tahini (mantequilla de ajonjolí) agregándole 2 cucharadas de aceite de ajonjolí, 2 cucharadas de jugo de limón, ajo al gusto y pizca de sal. Se procesa hasta que tenga una mezcla homogénea.

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Sobre la ensalada colocar queso de soya (tofu) marinado en salsa de soya y cocido a la parrilla en un poco de aceite.

Procesar todo junto en la licuadora.

Un churrasco o unas costillas de cerdo asadas le abren el apetito a cualquiera. Sin embargo, hay quienes han eliminado de su plato estos alimentos, que para muchos son una verdadera delicia.

Para Kattherine Giraldo, comer carne fue una verdadera pesadilla y desde hace diez años lleva una dieta completamente vegetariana.

“Todo empezó porque tuve un sueño donde estaba sentada en un comedor y tenía un ternero entero sin la piel y me lo comía de manera salvaje”, expresó Giraldo, “fue como un trauma”.

Desde entonces eliminó la carne roja y luego las carnes blancas. Su dieta se basa en granos, sobre todo frijoles, lentejas, garbanzos y todas las frutas y verduras de la temporada.

Aunque ser vegetariana fue una decisión propia, al inicio fue un poco complicado que la familia aceptara que ella no quisiera comer ciertas cosas.

“Creo que el ser humano ha roto la cadena alimenticia; pasó de ser parte de la cadena a ser el que acaba con todo. Teniendo un montón de opciones más que comer, está acabando con los animales”, asegura.

DOS TIPOS

Carla Fjeld, nutricionista y directora del restaurante Ola Verde, explicó que hay dos tipos de personas vegetarianas: aquéllas cuyas dietas incluyen derivados animales como la leche, el queso y el huevo, y otras más estrictas que no consumen nada de procedencia animal.

Sin embargo, muchos dicen que quienes no comen carne se privan de las proteínas y minerales que ésta tiene.

En cuanto a esto, la experta asegura que la falta de carne no indica ausencia de proteínas, porque los frijoles, garbanzos, lentejas, la soya y cualquier clase de leguminosas, tienen minerales, hierro y proteínas, y si éstas se combinan con semillas como ajonjolí, arroz integral, avena o cebada se complementan los aminoácidos para darnos las cadenas de proteínas completas.

Para sustituir el Omega 3, que es una grasa que se encuentra en las carnes de pescado, la mejor opción es el consumo de linaza y semilla de chía.

El único inconveniente de la dieta vegetariana es la ausencia de vitamina B12, que debe ingerirse en cápsula y también se encuentra en la levadura de cerveza.

Cabe señalar que llevar una dieta vegetariana no significa solamente quitar la carne del plato de comida, sino llevar una dieta balanceada que incluya todos los nutrientes necesarios con el consumo de una variedad de frutas y verduras de colores oscuros y en su punto óptimo de maduración.

LO QUE NO PUEDE FALTAR

Por su trabajo Giraldo no puede preparar en casa su comida y se queja de la poca oferta vegetariana que tienen los restaurantes. Para los fines de semana, ella se mete en la cocina y prepara su comida a base de vegetales y semillas.

La nutricionista recomienda que en una cocina donde se prepare comida vegetariana no falten los granos y panes integrales, una variedad de leguminosos, no solamente el frijol rojo; hierbas frescas como perejil, cilantro, tomillo, orégano y condimentos naturales como canela, nuez moscada, ajos. Sin olvidar las frutas y verduras de colores oscuros.

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