- En una economía mundializada, empresarios y trabajadores no pueden ser enemigos, advierte la OIE
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La crisis financiera internacional también afectará a los países de Centroamérica, que deben reagruparse y unidos hacer frente a la situación, según recomendaciones para la región planteadas en San Salvador.
Esa recomendación para Centroamérica surgió en la XIX Reunión de Presidentes de Organizaciones Empresariales Iberoamericanas (OEI), que finalizó ayer en San Salvador, un día antes del inicio de la XVIII Cumbre Iberoamericana sobre Juventud y Desarrollo.
El secretario general de la Organización Internacional de Empleadores (OIE), Antonio Peñalosa, dijo a periodistas que “Centroamérica debe unirse, reagruparse, buscar una fortaleza compartida”, para enfrentar la crisis financiera.
Agregó que como una “unidad económica”, los países de Centroamérica serán “más fuertes y eficaces a que si cada uno lo intenta de manera individual”.
En opinión de Peñalosa, el problema más grande que genera la crisis internacional es que el pequeño empresario o mediano no tenga circulante o efectivo para desarrollar sus actividades.
COMUNIDAD DE INTERESES
“Ese es el esfuerzo que tienen que hacer para que la economía se mantenga viva y latente”, enfatizó el secretario general de la OIE, quien además señaló que empresarios y trabajadores en una “economía mundializada no son enemigos”.
Los empresarios y trabajadores, agregó, “no tienen conflictos de intereses”, sino “comunidad de intereses” en la que hay que buscar el diálogo y la concertación para avanzar hacia el desarrollo con confianza y equilibrio.
Peñalosa dijo que hasta ahora América Latina no ha recibido el impacto directo de la gran crisis, pero que sin duda le llegará.
El presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada de El Salvador (ANEP), Federico Colorado, dijo que aunque en su país hasta ahora no hay empresas que hayan cerrado por la crisis financiera internacional, la preocupación existe porque afectará a todos los países, incluidos los centroamericanos.
En el caso de El Salvador, que tiene en Estados Unidos a su primer socio comercial, Colorado considera que aunque haya crisis financiera la actividad empresarial no debe detenerse.
“No hay que dejar de invertir y producir”, recalcó el presidente de la ANEP, para quien los empresarios “deben tener confianza en sus autoridades”.
CIERRE DE EMPLEOS
En Honduras la crisis financiera se ha comenzado a sentir con el cierre de algunas empresas, lo que ha representado la pérdida de unos tres mil puestos de trabajo, según dijo el presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Amílcar Bulnes.
En Centroamérica, según Bulnes, las condiciones han cambiado el panorama de oportunidades de desarrollo con estabilidad y crecimiento enmarcado sobre todo en un tratado de libre comercio con Estados Unidos, por una situación que ahora, “más que una oportunidad, es un reto”.
La reducción del envío de remesas, por parte de los centroamericanos que viven en Estados Unidos, es otro efecto de la crisis financiera internacional, que ya se está sintiendo en la región, agregó el presidente de los empresarios hondureños.