- Cartas al Director
Triunfar
“Recuerda siempre que tu propia resolución de triunfar es más importante que cualquier otra cosa.
Deber patriótico
Aunque me resulte especialmente difícil, trato de comprender a tantas personas que, hasta el momento, parecen no utilizar sus mecanismos de raciocinio aplicándolos a las actuales circunstancias de nuestra Nicaragua. Todavía se oyen voces que dicen “no hay por quién votar” y se ven actitudes “caprichosas” y “revanchistas” que se resisten a acudir a las JRV con el fin de ejercer su deber ciudadano.
Al igual que yo, muchas personas no encontramos la opción “óptima”, que nos dé plena satisfacción, como candidato para dirigir el crecimiento y desarrollo de nuestra municipalidad. Pero, me pregunto, ¿alguna vez he votado por una persona perfecta? ¿Ha estado alguno —alguna vez— libre de cualquier señalamiento, del tipo que sea? ¿Hay alguien en nuestro país que se considere altamente calificado para desempeñar esta alta responsabilidad? Mi respuesta es contundente: NO. Así pasa en la vida humana: ¡si no es una cosa… es la otra! Todos y cada uno de nosotros los nicaragüenses tenemos defectos y debilidades por donde nos pueden atrapar. ¿Estamos de acuerdo, por lo menos en esto?
¡Pero! nuestra Patria nos urge y no estamos para andar buscando ninguna perfección. ¡Debemos salvar nuestra Patria! Utilizando nuestra capacidad de juicio, salta a la vista la persona que demuestra valores cívicos, patrióticos, democráticos, humanos, profesionales, liderazgo, capacidad de administración, conocimientos financieros, formación académica, buenos modales, capacidad de gestión y de planificación, contactos internacionales, experiencia en la gestión pública, buenas relaciones humanas… No nos queda de otra. El deber patriótico nos lleva a saber y querer elegir entre ¡lo pésimo y lo menos peor! ¡A votar por Eduardo Montealegre! ¡Todos Contra Ortega!
María del Socorro Jiménez
Violación de la Ley
En Nicaragua no se cumplen a cabalidad las leyes, la prueba está en las continuas violaciones que han hecho los diversos gobiernos, sea de izquierda o de derecha, no importándoles transgredirlas puesto que muchos de nuestros diputados se amparan en su inmunidad y posición que ocupan para no ser acusados de ningún delito. Pero este gobierno que tanto ha criticado a los gobiernos neoliberales —a como ellos los llaman— de no cumplir las leyes, no han sido la excepción, pues no han actuado con apego a la Constitución Política y demás leyes de nuestro país.
La Ley Electoral establece claramente que las instituciones del Estado no pueden ser objeto de proselitismo político de ningún tipo, pero el gobierno de Unidad y Reconciliación se ha tomado todas las instituciones públicas colocando banderas y todo tipo de propaganda. Éste es un flagrante delito. Todo mundo habla, se queja, pero a ellos no les importa nada, saben que no les castigarán por esto. Que yo recuerde, en 16 años de gobierno liberal no vi ninguna bandera roja sin mancha en alguna institución del Estado, pero ahora la fiscal electoral Blanca Salgado dice que no hay suficientes medios de prueba para acusar por delitos electorales. Señores las anomalías, violaciones a la ley y a los derechos ciudadanos están a la vista de todos, pero desgraciadamente en nuestro país las leyes están de adorno.
La señora fiscal Salgado debería hacer un recorrido por muchas instituciones públicas de Managua y algunos departamentos, como Masaya, León, etc., y se dará cuenta que todas las instituciones del Estado sin excepción están forradas de propaganda alusiva al FSLN, pese a la prohibición taxativa de la ley. Ahí están las pruebas, todos los ciudadanos las vemos… por favor no haga caso omiso de las quejas de todos los nicaragüenses.
Vanessa Carolina Fernández G.
Falta de coherencia
El pasado martes 21 de octubre escuché por un medio de comunicación al presidente Daniel Ortega dirigiéndose a 28 grupos evangélicos, en donde hizo referencia a las palabras que Jesús toma del Antiguo Testamento: “Amarás al prójimo como a ti mismo” (Mc 12, 31), añadiendo que si nos amáramos, compartiéramos y fuéramos solidarios, el mundo y Nicaragua serían diferentes, se acabarían los problemas.
Sus palabras son ciertas, pero no bastan. Es necesario que todos y especialmente él, que debe ser modelo de integridad para nuestro pueblo, las ponga en práctica. Jesús decía: “No todo el que me diga: ¡Señor, Señor!, entrará en el reino de los cielos” (Mt 7, 21). ¿Sus palabras son señal de conversión? ¿Son sinceras? Daniel Ortega debe demostrarlo llamando a sus adversarios a dialogar de manera sincera, reconciliarse con ellos y no alentar la lucha de clases que sólo lleva a la destrucción de la familia nicaragüense; debe ser el primero en protestar si algún nicaragüense es excluido por pensar de manera diferente; debe condenar y sancionar enérgicamente a aquellos que le rodean y tienen un mal comportamiento; debe alzar su voz con toda la fuerza que le caracteriza en los momentos más acalorados de sus discursos contra todo acto de violencia. Si Ortega demuestra coherencia entre lo que dice y lo que hace, la gente comenzará a creer en él y Nicaragua cambiará, sino, como dice el evangelio y retoman nuestros obispos, nuestra Patria se puede convertir en “tiniebla y sombra de muerte” (Lc 1,79).
Sergio Soler
Políticas anticrisis
Ciudad de México (AIPE).— No es predecible el daño que causará la crisis de Estados Unidos, pero los que más sufrirán son los países con grandes deudas a corto plazo y gobiernos que operan con desequilibrios, bajas reservas y sistemas financieros descapitalizados.
Ante la crisis se evidencia la ventaja de una macroeconomía sana, como la mexicana: deuda externa bajo control, inflación entre las más bajas de América Latina, altas reservas monetarias y un alto nivel de capitalización de los principales bancos. Hasta junio, los bancos mexicanos reportaban ganancias y, para fin de agosto, la cartera vencida de la banca era de 2.5 por ciento del total. Esa cartera está cubierta con reservas.
Tales cifras no significan que no habrá un efecto negativo para la economía mexicana, la cual crecerá por debajo de lo previsto y con menor creación de empleos. La reducción del precio del petróleo implica menos ingresos del exterior. Y aunque las divisas petroleras representan menos del 20 por ciento de las exportaciones mexicanas, el total de las exportaciones se reducirá por la caída de la actividad comercial en Estados Unidos, nuestro principal socio comercial.
Para que la economía mexicana se mantenga sólida y se minimicen los efectos negativos de la crisis es necesario que el presupuesto de 2009 del gobierno federal mantenga el equilibrio, sin generar presiones inflacionarias. Los diputados deben tomar en cuenta la baja del precio del petróleo y una menor captación fiscal por menor crecimiento económico, por lo que deben aprobar reformas que incentiven la inversión, el empleo y el futuro crecimiento.
Si la reforma energética mexicana permite la inversión privada en la refinación de gasolina en México, en lugar de en Texas, las nuevas inversiones significarán un crecimiento adicional de 1 por ciento del PIB y la creación de más de 300 mil empleos anuales.
Con una macroeconomía sana y la aprobación de una reforma petrolera que incentive la inversión en refinación, los daños de la crisis internacional serán menores.
Luis Pazos
Profesor mexicano de economía política. © www.aipenet.com
Cruz verde
Ya es tiempo que en Nicaragua se abran filiales de la Cruz Verde como existen en otros países del mundo, por ejemplo El Salvador y México, en los que esta institución se encarga de darle respuesta a los indígenas y toxicómanos para ingresarlos en diferentes centros de rehabilitación. Donde hacen lo más humanamente posible para integrarlos laboralmente a la sociedad en Matagalpa.
En varios sitios de nuestro país actualmente abundan indígenas y toxicómanos que nadie hace nada por el bienestar de ellos, razón por la cual es justo y necesario que los altruistas y filántropos nicaragüenses hagan ya una realidad la cruz verde en donde más la necesitan para el futuro de nuestro pueblo.
Salvador Pérez González