- Sicarios llegan a local de Chihuahua disfrazados de policías y abren fuego contra la multitud
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Un grupo de sicarios del crimen organizado asesinaron a tiros a 11 personas, entre ellos un periodista, e hirieron a otras siete, incluidas dos mujeres, en un bar de la ciudad de Chihuahua, en el noroeste de México, informaron ayer fuentes oficiales.
El portavoz de la Procuraduría (Fiscalía) General de Justicia del Estado de Chihuahua, Eduardo Esparza, explicó que los asesinos llegaron encapuchados al lugar en una furgoneta, se bajaron, entraron en el local (llamado Río Rosas) y abrieron fuego de forma indiscriminada contra los presentes.
Según Esparza, la Policía recibió una llamada a las 10:20 de la noche del jueves (misma hora en Nicaragua) con la información de que se acababa de producir un crimen en un bar situado en la esquina de la Avenida 20 de Noviembre y la calle 33 de la capital estatal, en una zona céntrica y transitada de esa población.
Al llegar al establecimiento, llamado Río Rosas, los agentes encontraron los cadáveres de las 11 personas y atendieron a los siete heridos que dejó la balacera.
Al parecer, los hombres irrumpieron en el bar, se identificaron como agentes federales y a continuación comenzaron a disparar.
“De acuerdo a los testimonios que hemos recogido, cuatro hombres encapuchados llegaron en una camioneta y empezaron a disparar sin mediar palabra”, dijo Esparza. Los matones ocuparon fusiles automáticos R-15 y AK-47. Por sus características, todo apunta a que fue una acción del crimen organizado.
MATANZA INDISCRIMINADA
Uno de los muertos es el periodista David García Monroy, que trabajaba para el Diario de Juárez. Las autoridades descartan que el informador fuera el blanco del atentado, que calificó como “indiscriminado”.
De acuerdo a reportes del diario El Mundo, de España, que cita al periódico El Heraldo de Chihuahua, poco antes de esta balacera se había registrado un tiroteo en una calle cercana, así que la investigación no descarta que algunos de los que resultaron fallecidos hubiesen huido de ese tiroteo, refugiándose en la cantina donde finalmente fueron masacrados.
La primera víctima fue un guardia de seguridad, que murió acribillado por las balas. Diez de las víctimas murieron en el acto, mientras el undécimo fallecido lo hizo de camino al hospital, reportó ese diario.
MATAN A POLICÍAS
Horas más tarde, la Policía Federal se enfrentó con un grupo de pistoleros en una carretera entre Chihuahua y la fronteriza Ciudad Juárez, pero las autoridades declinaron comentar si se trataba del mismo grupo que atacó el bar. Dos policías y dos pistoleros murieron en la balacera, dijeron las autoridades, citadas por El Mundo.
El pasado 16 de agosto, Chihuahua fue escenario de un hecho similar en la tranquila población turística de Creel, donde varios hombres armados asesinaron a 13 personas, entre ellos menores, que acudían a una fiesta familiar.
La violencia en ese Estado mexicano, no obstante, se centra en Ciudad Juárez, localidad fronteriza con El Paso (Estados Unidos), famosa por los homicidios contra mujeres.
Allí, la violencia, sobre todo la que se adjudica a las mafias criminales, se ha cobrado la vida de un millar de las más de 3 mil 600 registradas en el país, según datos extraoficiales manejados por los medios de comunicación.
El Gobierno del Presidente de México, Felipe Calderón, mantiene una guerra sin cuartel contra los cárteles de drogas del país, razón por la cual desplegó este año en Chihuahua a unos 3 mil agentes federales y militares, medida que ha repetido en otros Estados conflictivos. En todo el país el Gobierno ha enviado a 36 mil militares.