Reto a la GravedadAlondra Alvarado, de La Salle, quiso hacer un giro de 360 grados, al final cayó de espaldas en la arena. ()

Una erupción X-trema

Sandboarding fue el tercer reto de la competencia. Los cinco equipos X-tremos saltaron, se deslizaron y también se rasparon, al intentar desafiar al volcán más joven de Centroamérica [doap_box title=»Tome nota» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Si usted también quiere desafiar a este gran cono de fuego y vivir una experiencia X-trema como lo hicieron los diez participantes […]

  • Sandboarding fue el tercer reto de la competencia. Los cinco equipos X-tremos saltaron, se deslizaron y también se rasparon, al intentar desafiar al volcán más joven de Centroamérica
[doap_box title=»Tome nota» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Si usted también quiere desafiar a este gran cono de fuego y vivir una experiencia X-trema como lo hicieron los diez participantes en el Cerro Negro, puede comunicarse con Anry Rodríguez de Volcano Sandboard Tours, a los teléfonos 312- 4312 ó al 897-0641.

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Llegar hasta la cima del volcán Cerro Negro, en León, es una verdadera aventura; pero para los equipos X-tremos significó apenas una caminata hacia donde se desarrollarían las dos actividades que constituían el tercer reto de Desafío X-Treme, el concurso intercolegial organizado por el suplemento juvenil Aquí Entre Nos, del Diario LA PRENSA.

Cargando las tablas y su respectiva dotación de agua Los Huracanes, del Francés; Los Halcones, del La Salle; Los Furiosos, del Calasanz; Los Guerreros, del Juan Pablo II y Los Pumas, del Pureza, emprendieron el viaje cuesta arriba; se esperaba que se realizara en 40 minutos, pero la condición física de los chicos les permitió hacerlo en menos de media hora.

Una vez en la cima, además de observar el inigualable panorama, comenzaron a saltar un poco; pero no se trataba de un juego, sino de una práctica para que al momento de la competencia —cuando utilizaran la tabla y flexionaran las rodillas—, las pruebas se vieran más profesionales y de alguna manera lograran vencer el miedo; según indicó Anry Rodríguez, de Volcano Sandboard Tours; quien estuvo a cargo de la competencia.

Para acumular los 20 puntos de la semana, los equipos tuvieron que superar dos pruebas: primero harían saltos con tablas, en este momento, más que la caída, se evaluarían las piruetas que hicieran en el aire. La segunda parte comprendía una carrera de velocidad, deslizándose por las faldas del volcán.

PRÁCTICAS Y CAÍDAS

Como seguramente ésta sería la prueba más X-trema de toda la temporada y dada la inexperiencia de los participantes en este deporte, se hicieron unas cuantas sesiones de práctica, que iniciaron una vez que Rodríguez diera las indicaciones y les mostrara a los chicos los diferentes tipos de saltos que podrían realizar.

Jonathan Leonés, del Calasanz, intentó hacer una flecha —un salto donde se flexionan las rodillas y se toca con la mano la parte posterior de la tabla—, pero no se flexionó lo suficiente; por su parte, Rogelia Cabezas, su compañera, quiso hacer lo mismo, pero cayó arrastrándose por la arena.

Su cara de niña dulce y bonita, y la falta de práctica, no impidieron que Beatriz Baltodano, del Francés, se armara de valor y lograra un giro de 360 grados, aunque terminara con la tabla enterrada en la arena.

Más tarde Alondra Alvarado, de La Salle, quiso hacer el mismo giro, pero sólo logró completar la mitad y cayó de espaldas en la arena.

Luego inició la competencia de saltos; sin embargo, hay que reconocer que las prácticas estuvieron más emocionantes y los chicos hicieron una mejor demostración de sus habilidades cuando no estaban siendo evaluados.

HORA DE ARRASTRARSE

Ya pasaba el mediodía y era hora de realizar la segunda competencia y bajar del volcán, de la única manera que podía hacerse: deslizándose por sus faldas.

Como en esta competencia de velocidad sólo uno de los integrantes participaría; se les dio tiempo a ambos miembros del equipo para que probaran quién tenía mayor destreza.

Concepción Espinoza, del Juan Pablo II, comenzó a deslizarse, perdió el equilibrio y rodó cabeza abajo, dándose varias vueltas. Al final demostró que ella lleva los pantalones en su equipo y fue la única mujer en competir contra los cuatro hombres de los demás binomios.

Después que sonó el silbato de salida los cinco participantes comenzaron a deslizarse, buscando ser los primeros en llegar a la meta. En el trayecto, tres de ellos rodaron y no pudieron evitar los raspones; algunos perdieron la gorra; otros la tabla y otros, como Kevin Aguilar, de La Salle, perdió sus zapatos.

Una vez finalizada la competencia, que los chicos catalogan como la más dura, regresaron a León y disfrutaron de un merecido almuerzo cortesía de pollos Tip Top.

Al final todos lograron superar el reto, pero sólo un equipo logró alzarse con la victoria y obtener lo premios de Totto. Para saber quiénes son los más X-tremos sobre la arena busque este viernes el suplemento Aquí Entre Nos.

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