- La caída en los precios de las viviendas no preocupa solamente a los bancos. las estrellas del espectáculo también sufren las consecuencias
Si el magnate de los bienes raíces, Donald Trump, tuvo que vender una de sus viviendas, 25 millones de dólares menos de lo estipulado y tardó más de dos años en hacerlo, es una señal de que la crisis inmobiliaria en Estados Unidos se está tornando bastante seria.
Los expertos sostienen que aún no ha tocado fondo y que el problema se extendió al sector industrial, alimenticio y por qué no, también a la farándula. Las estrellas de Hollywood también están sufriendo el trago amargo de la caída en los precios de las viviendas.
Los astros del entretenimiento han tenido que emigrar de Los Ángeles, porque ésta se ha convertido en la segunda ciudad con mayor número de embargos en Estados Unidos; un fenómeno que muchos se lo atribuyen a la reciente huelga de guionistas, que paralizó la industria cinematográfica; la principal fuente de ingresos y uno de los principales pilares de la economía estadounidense.
YA NO SE PAGA POR LA FAMA
Ser famoso y ganar Oscares ya no es garantía de obtener dinero, sobre todo si de inmuebles se trata. Según Mark David, propietario de una empresa inmobiliaria, las viviendas ya no suben de precio porque un famoso haya habitado en ellas.
La pareja Beckham vende su mansión en España por 12 millones de dólares; pero la falta de interés de los compradores se ha hecho notoria y los agentes les sugieren que bajen un poco el precio de la misma.
Igual suerte han tenido Ricky Martin y George Clooney, quienes desde principios de 2007 tienen sus propiedades en venta. El primero pide una suma de poco menos de 17 millones por una casa que se encuentra en una zona donde el precio máximo es de 4.5 millones.
Clooney quiere vender su casa porque está ubicada junto a la de Britney Spears y no soporta el revuelo de paparazzi y helicópteros; pero los agentes inmobiliarios le auguran una larga espera, porque esas condiciones no la hacen nada atractiva para un comprador.
Entonces, la solución parece ser la reducción en los precios. La canadiense Avril Lavigne tuvo que reducir el precio de su casa en Beverly Hills, de los 6.9 a 5.8 millones de dólares. Pero quien tocó fondo ha sido “Slash”, ex guitarrista de Guns’n Roses, quien vendió su propiedad en medio millón de dólares menos de lo que la compró.
ALGUNOS LAS PERDIERON
El detonante de la crisis pareció darse cuando los bancos comenzaron a otorgar préstamos hipotecarios sin valorar la capacidad de pago de sus deudores. Con la crisis Los Ángeles se convirtió en un blanco para los embargos.
Estas medidas llegaron a los famosos, ya que Michael Jackson perdió su rancho de Neverland por no haber saldado su deuda de 24.5 millones de dólares; aunque pidió un aplazamiento de remate, finalmente perdió su propiedad.
Pero Courtney Love, viuda de Kurt Cobain, ex integrante de Nirvana, corrió con mejor suerte y se salvó del embargo en 2006, al saldar una deuda de 386 mil dólares.
OTROS ESTRENAN CASAS
Muchos expertos afirman que los índices de embargo seguirán aumentando, mientras que los precios de las propiedades disminuirán, algo que no beneficia mucho a las estrellas, ya que como afirma la revista Forbes, las celebridades no suelen recibir un trato especial al igual que cualquier otra persona adinerada.
Pero mientras unos sufren la crisis, otros buscan su beneficio y se hacen de nuevas residencias. Tal es el caso del Príncipe Harry de Inglaterra, que está buscando un apartamento en una de las zonas más exclusivas de Londres, donde una pieza de 200 metros cuadrados puede costar más de 4.6 millones de dólares.
Marc Anthony y Jennifer López adquirieron una lujosa propiedad en Long Island, para criar a sus gemelos, aunque no se precisó el valor del inmueble. Por su parte, Reese, Whitherspoon se apoderó de un rancho en California, por el que pagó 6.9 millones de dólares.
Al final, y como pasa en la mayoría de los negocios, unos se hunden, mientras otros logran salir a flote.