- Nicaragua no tiene mayores problemas para exportar carne bovina a grandes mercados como los Estados Unidos, con el que tiene un tratado de libre comercio conocido como DR-Cafta. El sector avícola nacional apuesta, igualmente, a exportar al mercado estadounidense y otros más. Para ello hay un camino aún por recorrer, admite Alfredo Vélez, presidente de ANAPA
El sector avícola de Nicaragua tiene planes en grande para exportar, principalmente hacia grandes mercados como Estados Unidos y Venezuela.
Alfredo Vélez, presidente de la Asociación Nicaragüense de Avicultores y Productores de Alimentos (ANAPA), es claro al afirmar que para ello las empresas del sector y el Gobierno deben hacer su parte, en especial para garantizar a los países importadores que Nicaragua goza de un estatus sanitario que garantiza alimentos inocuos, es decir sanos.
¿Cuál es el panorama del sector avícola de Nicaragua frente al sector externo? Entiendo que está exportando a Centroamérica y qué está buscando nuevos mercados. ¿Esto es así?
Ya tenemos alrededor de seis años de estar exportando a Guatemala. La industria ha estado analizando, empresa por empresa, sus capacidades de exportación, pero te quería hacer una referencia para el caso de las exportaciones. Las exportaciones no dependen únicamente de la empresa que desee exportar, sino que dependen de cómo el resto de países hacia donde va a exportar tienen su política, digamos de permitir que la exportación de otro país, en ese caso de Nicaragua, sea aprobada o no. Con Honduras y Costa Rica hemos tenido dificultades de que se nos apruebe el estatus sanitario del país, el cual depende enteramente del monitoreo y de ciertos programas de enfermedades que son restrictivas del comercio, específicamente para nosotros el caso de la Newcastle, que estamos ya con seis años sin brotes y por declararnos libre de la Newcastle. Desde ese punto de vista, tenemos alrededor de dos años de estar gestionando nuestras empresas, en el caso de Cargill que yo represento, para que podamos exportar a Honduras y Costa Rica.
¿Es cierto que van a comenzar a realizar exportaciones a países como Venezuela?
Recientemente, de cuatro meses para acá, con la apertura del Alba (Alternativa Bolivariana para las Américas, impulsada por el Gobierno del presidente Hugo Chávez), Venezuela ha mostrado interés en la carne avícola de Nicaragua. Las autoridades venezolanas de Agricultura y del Ministerio de Salud ya vinieron a inspeccionar tres plantas de Nicaragua, están por inspeccionar la cuarta planta. Tres plantas tenemos la certificación para exportar a Venezuela, se está negociando ya con Albanisa un programa de exportación de alrededor de 1,700 toneladas por trimestre, posiblemente a partir de octubre comencemos la exportación a Venezuela. Las empresas que están en la lista son Cargill, Indavinsa y Pollo Estrella.
¿Por qué a través de Albanisa?
El mecanismo de exportación que tiene Venezuela hace que Albanisa sea, digamos, como el agente comprador de Venezuela, porque Albanisa es la que tiene que pagar parte de la factura petrolera de contado (según los términos de un acuerdo de suministro de petróleo firmado entre los gobiernos de Venezuela y Nicaragua). Entonces, esa factura petrolera de contado Albanisa la puede pagar en dólares o la puede pagar en productos. Entonces, en el caso nuestro vamos a ser pagados por Albanisa y Albanisa es la que va a mandar el producto. Sin embargo, la inspección de las plantas, del producto, toda la parte técnica, depende de Venezuela.
El Gobierno de Nicaragua autorizó la importación este año de mil toneladas métricas de carne de pollo para bajar los precios al consumidor en el mercado local, según dijeron en su momento representantes del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific). Pero, por otro lado, el sector dice tener capacidad de exportar. ¿Significa que no hay problemas de producción interna, entonces?
El sector avícola tiene como primera prioridad la oferta nacional. En 2004 y 2005 estábamos creciendo al siete o al ocho por ciento, teníamos capacidad ociosa porque la industria trabaja de manera planificada y anticipada su producción, entonces tener que estar por encima, no por debajo, tenés que tener suficiente producción. Tenemos una disminución de la demanda (interna) en el último año, porque la demanda en vez de crecer al siete por ciento anual, la demanda está creciendo al tres y medio, o al tres por ciento, que es igual inclusive al crecimiento poblacional; entonces nosotros hemos tenido mayor capacidad de exportación. Eso lo estamos usando ahora para la oferta que planteó Venezuela que podíamos suplir.
En cualquier caso, nuestra primera prioridad es el consumo local y la exportación, si es algo que se mantiene fijo, que es lo que Venezuela nos ha dicho, nosotros vamos a tener ampliación de la capacidad de producción para colocar la oferta venezolana y garantizar la oferta local. No hay razón para esas mil toneladas desde el punto de vista de producción y de capacidad, digamos, de acceso de nuestros productos por la demanda nacional. El producto que se está viniendo tiene características muy distintas del nuestro, es un producto con más grasa, tal vez de un pollo más grande, con diferentes dietas de producción, la calidad es distinta, siendo muy superior el producto nicaragüense. El producto que exporta Estados Unidos es lo que se llama la parte oscura del pollo, porque en Estados Unidos la parte oscura del pollo tiene mucha menos demanda que las partes blancas que son la pechuga y las alas. Como ese producto en Estados Unidos no tiene la demanda, tiene un precio muy inferior, eso hace que la producción que hay en Estados Unidos sea superior a la demanda, entonces es un producto que exporta. En el DR-Cafta (el tratado de libre comercio con Estados Unidos) fue a ese producto al único que le pusimos cuota y que hicimos una negociación. Todos los demás productos, como pollo entero y la pechuga, están previstos a desgravarse en cinco años o siete años. El pollo entero y la pechuga tienen en Estados Unidos un precio del 30 por ciento por encima del que vendemos aquí, entonces, no viene porque es mucho más caro. Ese producto que está entrando ya subió bastante por el efecto de la subida del maíz y de la soya (alimentos básicos de las aves), está entrando un precio un poco inferior al nuestro, pero por el tema de la calidad de la que se hablaba, no hemos tenido nosotros impacto.
¿Y frente a lo negociado en el marco del DR-Cafta, cómo la industria se está preparando para enfrentar las oportunidades de exportación y también el libre acceso de la carne de pollo desde Estados Unidos?
El sector avícola se estructuró como una región, porque en el DR-Cafta se dijo negocien como región, a pesar que el DR-Cafta es un acuerdo bilateral entre Estados Unidos y cada uno de los países de Centroamérica. El sector avícola negoció como región, hay cuatro países: Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, que hicimos un acuerdo marco con Estados Unidos. Ese acuerdo consistía en una cuota para los cuatro países de 21,800 toneladas métricas por año (proveniente desde Estados Unidos), que equivalían al cinco por ciento de la producción promedio de los tres años anteriores al DR-Cafta. Eso iba a ser el inicio, esa cuota se iba a mantener por los primeros diez años. En los primeros dos años de DR-Cafta que ya pasaron, 2006 y 2007, esa cuota le correspondía a Guatemala ciento por ciento. A partir del tercer año, que es el 2008, la cuota se empieza a reducir un poco para Guatemala y comienza a distribuirse entre los demás países, entonces a Nicaragua le tocaban 317 toneladas en el 2008. El otro tema que tiene ese acuerdo es que esta cuota se asignó bajo un mecanismo que tiene Estados Unidos para su oferta exportable, que le permite licitar la cuota de manera abierta y transparente, el mejor postor es el que obtiene la licencia. Ese sistema de cuotas genera ciertos ingresos. Entonces, 50 por ciento de las utilidades después de gastos, le corresponden a las organizaciones de los Estados Unidos y el otro 50 por ciento al país que importa. Te doy esta información porque, con la negociación del DR-Cafta, estos ingresos se usarán por la industria nacional avícola para mejorar el estatus sanitario de Nicaragua, para promover el consumo y para sistemas educativos y científicos institucionales, para hacer capacitaciones a veterinarios, por ejemplo. Como ha habido escasez de fondos para que el Gobierno haga su manejo del estatus sanitario del país, ANAPA va a poner estos ingresos integralmente hacia esos tres fines: mejorar el estatus sanitario del país, mejorar el consumo e inversión técnica y científica. Entonces, mientras más se va aumentando el volumen de la cuota (que se permitirá importar anualmente desde Estados Unidos), va disminuyendo el arancel, hasta disminuirlo a cero.
¿Pero cómo se ve el sector frente a una apertura del mercado por el DR-Cafta?
La otra estrategia de la negociación, que aprobaron los gobiernos, es que el país vaya poco a poco alistándose a que en 15 años pueda venir libre de arancel todo el pollo estadounidense, como muslo y pierna, pero el sector nacional pueda estar exportando carne blanca mucho antes a Estados Unidos. Por eso tenemos que garantizar el estatus sanitario de Nicaragua, para que nosotros podamos exportar la producción que va a desplazar la entrada del producto desde Estados Unidos.