- Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. regulará la producción de animales alterados genéticamente
El Gobierno de Estados Unidos anunció que empezará a considerar propuestas para permitir la venta, como alimentos, de animales modificados mediante la ingeniería genética. La medida podría conducir a la producción de pescados de mayor crecimiento, ganado resistente a la enfermedad de las “vacas locas” o huevos más saludables para el corazón.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) elaboró un marco legal para resolver cuestiones acerca de si los animales genéticamente alterados son seguros para el consumo humano y si no imponen riesgos ambientales.
Funcionarios de la FDA dijeron que se concentran en animales que puedan ser usados como alimentos, o para producir medicamentos para el consumo por seres humanos, o por otros animales. La agencia no está interesada en revisar los ratones alterados genéticamente de uso extendido en laboratorios.
“La ingeniería genética de animales se practica desde hace tiempo”, dijo Laris Rudenko, asesora de políticas científicas en el centro de medicina veterinaria de la FDA. “Nos proponemos fijar un sistema regulatorio riguroso a fin de asegurar la salud del público y de los animales”, sostuvo.
«Los animales genéticamente modificados son muy prometedores para mejorar la medicina, la agricultura y la producción de nuevos materiales», destaca en un comunicado Randall Lutter, de la FDA.
CONSUMIDORES ALERTA
La reacción de los grupos de consumidores fue variada. Por una parte saludaron la decisión del Gobierno de regular la práctica. Pero advirtieron que hay muchos detalles que aclarar. Por ejemplo, la FDA no planea requerir en todos los casos que los alimentos genéticamente alterados sean indicados como tales para los consumidores.
“Están hablando de cerdos que van a tener genes de ratones, y esto no lo van a indicar en las etiquetas?”, se preguntó Jean Halloran, directora de política alimentaria de Consumers Union.
De todos modos Gregory Jaffe, director del proyecto de biotecnología del Centro para la Ciencia de Interés Público, calificó la acción de la FDA como “un primer paso positivo”.
“Ésta es la primera vez que el gobierno federal anuncia un sistema regulatorio amplio que incluye la preocupación que causan estos animales”, dijo Jaffe.
Los animales genéticamente alterados no son clones, que la FDA ya ha dicho se pueden comer sin riesgos. Mientras los clones son copias exactas de un animal, los animales sometidos a ingeniería genética son manipulados por los científicos para producir algún cambio en sus características.
En el pasado esto se hacía acoplando animales con características deseables. Pero ahora los cambios se pueden hacer directamente en el laboratorio.
Los científicos insertan un gen de una especie de animal en el ADN de otro animal para reprogramar algunas de sus características. Por ejemplo, se puede hacer que los peces crezcan más o que los cerdos produzcan menos desperdicio. También se puede hacer que otros animales produzcan sustancias en la leche y en la sangre que puedan utilizarse para elaborar medicamentos.
La ingeniería genética ya se usa en la agricultura para producir cultivos de alto rendimiento o resistentes a plagas. Pero no está claro cómo reaccionarán los consumidores a los animales alterados.