Cartas al Director

Cartas al Director Derecho “El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo”. Pueblo chico, infierno grande Es la frase que se me vino a la mente al ver la actitud de algunos pobladores del municipio de La Paz Centro, departamento de León, al manifestarse en contra del […]

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Derecho

“El que tiene un derecho no obtiene el de violar el ajeno para mantener el suyo”.

Pueblo chico, infierno grande

Es la frase que se me vino a la mente al ver la actitud de algunos pobladores del municipio de La Paz Centro, departamento de León, al manifestarse en contra del abuso que cometieron tres agentes policiales al asesinar al jovencito Luis Vargas Salgado.

Claro está que el muchacho no acató la orden de los agentes, pero no es justificación para haber actuado de esa manera, lo cual violó su derecho a la vida al darle persecución como si se tratase de un fiero delincuente disparándole tres balazos, los cuales acabaron con su corta vida. Trayendo como consecuencias fatales que el pequeño pueblo de La Paz Centro perdiera la paz cotidiana convirtiéndose de inmediato en un infierno grande.

No podemos culpar a la institución policial por la actuación de los oficiales, pero me pregunto ¿hasta dónde están entrenados? Habitualmente miramos en los noticieros el abuso policial, que se puede calificar de brutal, cruel e inhumano de parte de los agentes, al arrestar a los ciudadanos. Creo que éste es un problema de raíz que inicia desde la formación de estos agentes al ingresar a la Academia Policial donde creo les proporcionan la teoría y la práctica a través de entrenamientos para su responsable actuación al experimentar este tipo de casos.

Hago un llamado a los altos mandos de la Policía Nacional a tomar urgentemente las medidas necesarias para que en un futuro los nicaragüenses no veamos hechos de abuso policial como el acontecido recientemente en La Paz Centro, y así poder recuperar la imagen de institución seria y responsable como la creemos tener de la Policía Nacional.

Julio C. Toruño R.

Exhortaciones peligrosas

Desgraciadamente, la Policía Nacional, desde que Daniel Ortega comenzó a recordarles a sus efectivos sus orígenes «revolucionarios y sandinistas», incurren en una cadena interminable de abusos, teniendo como colofón la muerte del adolescente de La Paz Centro a manos de tres de sus miembros.

Esas exhortaciones del Presidente de la República y Secretario General del FSLN, las interpretan algunos policías como que son «agentes 007», los que pueden proceder de cualquier manera, siempre y cuando protejan los intereses económicos y políticos del FSLN. La acusación introducida por el Fiscal Auxiliar, Elton Ortega, únicamene contra uno de los integrantes de la patrulla fatídica, alimentan la tesis que recibió «órdenes superiores» para excluir a los otros dos. La reacción violenta de los habitantes de La Paz Centro ante este crimen cometido por los uniformados, evidencia el clima de violencia política promovido por el binomio Ortega Murillo.

Fanor Cortés Lara

El caso Canda

Con gran dolor leí el titular del periódico LA PRENSA, del 12 de septiembre de 2008: “Muerte de Canda queda en la impunidad”. Como costarricense residente en Nicaragua desde hace ocho meses, me llena de insatisfacción enterarme del fallo del Tribunal de Juicio de mi ciudad natal, Cartago. Y me duele aún más saber que sucesos como éstos provoquen divisiones entre dos pueblos hermanos, entrelazados por la historia, como lo son Nicaragua y Costa Rica.

El veredicto a favor de los policías pone en claro que se está violentado el artículo tres de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en donde dice: “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. Aunque los oficiales desconocían la nacionalidad del individuo que ingresó a la propiedad de forma ilícita que estaba siendo atacado por los caninos, los policías tienen la responsabilidad de salvaguardar la vida humana, y bien pudieron haber evitado la muerte de Canda.

Es por ello que reprocho el fallo ya mencionado. Estos hechos causan resentimiento y dolor. Tenemos que construir armonía. Nicaragua y Costa Rica tienen más en común que diferencias, y lo menos que se podría esperar de ambas partes es que, como hermanos, se tiendan la mano, se ayuden mutuamente, y quiera Dios que un día estos odios se olviden. Llevo a Nicaragua en mi corazón, y amo esta tierra como si hubiese nacido en ella, porque me han abierto las puertas y brindado su amistad, por esto agradezco con humildad a esta Patria y a su gente.

Luis Gerardo Arce Valverde

Mejorar economía

Me pregunto hasta cuándo la población seguirá aguantando las políticas erróneas de Daniel Ortega. Lamentablemente, lo predicado sobre una muerte segura para Nicaragua si ganaba Ortega se ha cumplido. Chantajes, despidos masivos a trabajadores del Estado que no son afines al FSLN, persecución a las ONG que critican al Gobierno, presión a medios de comunicación que no partidirizan con las políticas sandinistas, confusión del Estado-partido, crear conflicto internacional, violación a los derechos humanos y sobre todo jugar con la pobreza que atraviesan muchas familias, como es el caso de las personas que vemos en las rotondas de Managua, “orando en contra del odio”, solamente porque los CPC les dan 200 córdobas y comida por estar todo el día en la zona.

Es decir, que a Daniel Ortega sólo le interesa lo que piensa Hugo Chávez, Fidel Castro, Evo Morales y últimamente en hacer renacer una guerra fría.

El gobierno de Ortega-Murillo mejor debería de buscar cómo resolver los problemas de Nicaragua, ver cómo destruir el hambre, la miseria, el desempleo; crear políticas de Estado que fortalezcan a la juventud, niñez y adolescencia, mejorar los hospitales, mejorar la educación.

En fin, Daniel Ortega debería de estar buscando cómo conseguir apoyo financiero y no de ahuyentar a la cooperación internacional que mucho nos hace falta.

Ya que estamos en el Mes de la Patria espero que Daniel Ortega reflexione, que rectifique s y respete la libertad de expresión, la libre opinión y no persiga a quienes no están de acuerdo con sus políticas que dañan a toda aquella persona que clama por mejor estabilidad socioeconómica, política y cultural.

Ezequiel Pérez

Ataques a ONG

El binomio gobernante Ortega Murillo ya traspasó el umbral que separa lo que es lícito de lo que es abuso de autoridad.

Constantemente violan la soberanía de la ley, esa frontera existente entre el Estado de Derecho y el ejercicio del poder del Estado sin restricciones constitucionales.

Han declarado una guerra sin cuartel contra las ONG que no caen dentro de su esfera de influencia. Ahora persiguen a las organizaciones de mujeres, porque tanto dentro como fuera de Nicaragua se han solidarizado con Zoilamérica Narváez, protestando por la impunidad de que todavía disfruta su presunto agresor sexual.

Todo esto ocurre en un Gobierno que tiene el descaro de privilegiar la “reconciliación” entre los nicaragüenses y tiene al frente de la misma al cardenal Obando y Bravo, cuando lo que en realidad hace es fomentar el odio fratricida de nicaragüenses contra otros nicaragüenses.

¿Qué decidió Benedicto XVI sobre el cardenal Obando y Bravo?

Fernando Carrillo Astorga

Aclara sobre foto

No conocía la publicación (en LA PRENSA) de una foto donde aparezco. Dos amigos me escribieron informándome.

La imagen, divulgada en LA PRENSA el 7 de septiembre, fue en un encuentro de periodistas, donde Sofía Montenegro presentó su libro de investigación sobre medios de comunicación.

No me incomoda estar cerca de Sofía, al contrario, me agrada su irreverencia y argumento, conversar y escucharla en la divergencia. Me irritan quienes le atacan y no explican.

Pero la ilustración se descontextualiza, pues me ubican en una protesta de ONG, cuando yo no soy dueño de ONG. El Centro de Comunicación y Estudios Sociales (Cesos) es una empresa comercial, integrada por cuatro periodistas que ofertamos e inventamos publicaciones, y autofinanciamos nuestras creaciones o ponemos una contrapartida financiera al comercio.

No quisimos inscribir una ONG, nos cuesta depender de donaciones e influencias del capital extranjero. Creo más bien en la autonomía de la pequeña y mediana empresa, aún cuando en este país la fuente de trabajo y capital está, lamentablemente, ligada a las influencias en el poder político nacional y extranjero.

Sergio Simpson
Director del Centro de Comunicación y Estudios Sociales (Cesos)

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