- BID y SNV confirman fondos para pequeños productores
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el organismo holandés SNV Centroamérica confirmaron el financiamiento, hasta por 3.2 millones de dólares, para un programa encaminado a beneficiar a más de 4,000 pequeños productores de Nicaragua, Honduras y El Salvador.
El Programa Inclusión Económica de la Base de la Pirámide está orientado a mejorar los niveles de ingreso y empleo de la población de menores recursos, a través de su incorporación en la cadena de valor de diez empresas del sector privado, líderes en la región.
Incluye un componente de implementación de negocios inclusivos en torno a empresas participantes. El objetivo de este componente es incorporar de manera sostenible a personas de bajos ingresos en la cadena de valor de una empresa denominada “ancla”, ya sea como proveedores, empleados, socios, distribuidores o clientes. En Nicaragua figuran las empresas Cisa y Atlantic, ligadas al negocio del café, así como la empresa láctea Centrolac y la turística Gran Pacífica.
“En este sentido, se busca fortalecer una vinculación sostenible entre las empresas ‘ancla’ y las personas de bajos ingresos más allá de la mera articulación comercial, favoreciendo la construcción de una relación activa y equitativa de mutuo beneficio que mejore la competitividad de las cadenas de valor y el nivel de vida de las comunidades”, afirmó el BID en un comunicado.
René van der Poel, director de SNV Centroamérica, firmó el acuerdo para impulsar el programa, con la representante del BID en Nicaragua, Mirna Liévano.
“Los mercados no siempre alcanzan y potencian a la mayoría de la población. Con demasiada frecuencia las políticas inadecuadas y la debilidad de las instituciones limitan la vibrante actividad del mercado, sólo a quienes se encuentran en el parte superior de la pirámide económica, excluyendo a la mayor parte de la población de la participación plena en la vida económica”, declaró Liévano.
Sostuvo que “el mantenimiento de la mayoría en la periferia de la oportunidad económica ejerce un impacto negativo sobre el crecimiento económico, ya que reduce el potencial de los mercados internos y desaprovecha las aptitudes, la energía y las ambiciones de la población. También ejerce un efecto pernicioso sobre la vida civil y política, ya que alimenta una sensación de alineación y resentimiento por parte de las mayorías”.