- Barril de crudo baja a US$102.58 pese a recorte de la producción de la OPEP
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Los precios del crudo cerraron ayer miércoles con una leve baja debido a la consolidación del dólar y la persistencia de la desaceleración económica mundial, pese a una merma en los inventarios de destilados en Estados Unidos y el anuncio de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) reducirá su producción.
El Departamento de Energía indicó en un informe que los inventarios de crudo bajaron la semana pasada en 5.9 millones de barriles frente a la semana anterior, y los de la gasolina mermaron en 6.5 millones de barriles. Los del combustible de calefacción y el diesel disminuyeron en 1.2 millones de barriles.
Los ministros de petróleo y energía de los 13 países de la OPEP (incluyendo Venezuela y Ecuador, por Latinoamérica) acordaron en Viena el martes una nueva producción total de 28.8 millones de barriles al día.
El presidente del cártel y Ministro argelino de Energía y Minas, Chakib Khelil, dijo que la cifra significa que los países integrantes determinaron reducir la producción general en 520,000 barriles al día, por producción excesiva.
VALOR MÁS BAJO DESDE ABRIL PASADO
El crudo liviano de bajo contenido sulfuroso para entrega en octubre bajó 68 centavos y cerró a 102.58 dólares el barril en el mercado de materias primas de Nueva York. Fue la cotización más baja del crudo desde el 1 de abril. El contrato cayó más de tres dólares por barril en la jornada anterior.
El servicio de Gerencia de Minerales del Departamento del Interior dijo que hasta el miércoles, el 95.9 por ciento de la producción de crudo y el 73.1 por ciento de la extracción de gas natural en el Golfo de México seguía clausurada ante la llegada a Texas del huracán Ike. Las empresas extractoras de esos dos combustibles cerraron la mayor parte de sus operaciones desde hace dos semanas, cuando se prepararon para el huracán Gustav.
El valor del crudo ha venido cayendo en las últimas semanas, tras alcanzar el histórico récord de 147.27 dólares en julio pasado.
“Los inversores abandonan el mercado petrolero a un ritmo acelerado”, constató Antoine Halff, de Newedge Group.