(LA PRENSA/FOTOS: G. MIRANDA)

Cuatro hermanos boxeadores

El púgil nicaragüense William González estaba previsto a enfrentar este sábado al ghanés Joseph Agbeko, para tratar de conquistar la corona gallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB). Pero la pelea fue pospuesta una vez más, por culpa de la malaria. Sin embargo, González charla con LA PRENSA sobre su vida y pretensiones en […]

  • El púgil nicaragüense William González estaba previsto a enfrentar este sábado al ghanés Joseph Agbeko, para tratar de conquistar la corona gallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB). Pero la pelea fue pospuesta una vez más, por culpa de la malaria. Sin embargo, González charla con LA PRENSA sobre su vida y pretensiones en el boxeo profesional

Pablo Fletes

El púgil nicaragüense William “Chirizo” González es dueño de un talento que lo podría llevar a la cima de este deporte: la conquista de un título mundial que seguramente cambiará por completo su vida. Todos están claros de las condiciones que posee este peleador, quien este sábado debía enfrentar a Joseph Agbeko por el título gallo de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), pero el duelo se pospuso por la malaria que adquirió Agbeko en una reciente visita a su natal Ghana.

No obstante, la pelea se mantendrá sobre el tapete. Al igual que el mismo González, quien ha recibido un gran respaldo para mantenerse como el primer retador en el ranking gallo de la FIB, puesto que asumió en julio del año pasado cuando derrotó al ex campeón mundial panameño Mauricio Martínez, en una discreta presentación que realizó en el Gimnasio Roberto Durán de Ciudad Panamá.

Sin duda alguna, ésa no fue una buena presentación de González, pero ganó, y ahora se coloca en ruta a la conquista de un título, pelea que ha sido pospuesta en varias ocasiones, porque primero estaba señalada a realizarse en Londres, Inglaterra, luego en Ponce, Puerto Rico, pero no pudo viajar por problemas con su visa de trabajo y la más reciente posposición ocurrió por la inesperada enfermedad de Agbeko, a sólo una semana del duelo que estaba programado para este sábado 13 de septiembre en Biloxi, Mississippi.

Pero más allá de las posposiciones y su talento en el ring, William siempre ha sido señalado como un boxeador problemático, por sus indecisiones fuera del ring a la hora de escoger a sus representantes.

Hace algunos meses, el contrato con su antiguo apoderado Efraín Vega, de Costa Rica, finiquitó, y estando prácticamente libre, anunció que firmaría con la empresa Pinolero Boxing, de Marcelo Sánchez.

Sin embargo, esa firma nunca se dio. Cambió de parecer, y decidió firmar con la Promotora de Deportes S.A. (Prodesa), pero su estadía fue breve, se contactó con su antiguo apoderado Vega, quien decidió comprar su contrato a Prodesa, a un costo de nueve mil dólares.

La nueva etapa de la relación Vega-González también duró poco, y después de una serie de gestiones, el púgil logró su libertad en la Comisión Nicaragüense de Boxeo Profesional, decisión que seguramente será cuestionada por Vega ante las autoridades boxísticas en Estados Unidos.

Incluso, en medio de la preparación para su pelea de título que estaba señalada por segunda vez en Ponce, González se vio involucrado en una riña callejera y, mucho tiempo atrás, provocó una pleito en la calle con el también boxeador Eusebio Osejo, problema que ambos ya echaron al cesto de la basura.

“No sé por qué he tenido tantos problemas, pero son lecciones que uno aprende conforme pasa el tiempo. Gracias a Dios he aprendido de lo que me pasa, para no volver a cometer esos errores”, justifica González, en torno a estos inconvenientes que ha enfrentado en su carrera boxística. “Siento que muchos apoderados se quieren aprovechar del boxeador y por eso he enfrentado este tipo de problemas”, añadió.

¿Se dice que tenés un carácter complicado?

No soy complicado, lo que pasa es que yo quiero darme mi lugar, pero desgraciadamente en este deporte los que mandan son los apoderados y los promotores. Siempre miran al boxeador como un objeto para utilizarlo y tratan de fregarlo lo más que puedan.

¿Pero tus problemas también surgieron con tu entrenador Ramón Gutiérrez?

Con el “Chino” fue porque estaba entrenando a mi hermano René y otros peleadores, y no me daba el tiempo suficiente para entrenar. Gracias a Dios estamos trabajando otra vez, cometí el error de irme, lo reconozco y por eso estoy trabajando de vuelta con él. El “Chino” es alguien que me ha ayudado y hará un buen trabajo para la pelea. Es un error que tuve yo, pero estoy trabajando de regreso.

¿Es un golpe duro la nueva posposición de esta pelea con Agbeko?

La pelea se pospuso, pero voy a seguir trabajando duro. Mi ánimo siempre será positivo. Todo boxeador quiere esta oportunidad, y voy a aprovecharla aunque tenga que esperar un poco más. Me dijeron que la pelea podría moverse para el 27 de septiembre, pero voy a seguir trabajando duro para esa fecha o cualquier otra. No puedo bajar la guardia, porque hasta puede ser mentira eso de la enfermedad de Agbeko y lo mejor es estar listo para cualquier fecha.

¿Qué tan duro ha sido conseguir esta oportunidad de título?

Han venido obstáculos tras obstáculos, pero ojalá que se haga pronto para ir por ese título.

¿Cómo te sentís físicamente?

Estoy bien, estoy trabajando duro con mi entrenador y no voy a descuidarme. Me siento confiado en hacer un combate duro para noquear al africano y ganarme ese título.

¿Realmente estás libre de Vega?

Sí estoy libre, ahora estoy enfocado en la pelea, ganar, para ver qué me depara después el futuro. Sólo estoy trabajando con la empresa que me está patrocinando (Warriors Boxing). Los apoderados quedaron atrás, la Comisión me dejó libre de eso y gracias a Dios sólo estoy enfocado en la pelea. Es lo que importa ahora para ganar el título.

¿Qué pasó con el señor Vega?

No sé qué pasó con él, pero no me gustaría hablar del señor Vega. Es cosa del pasado y quiero seguir mi camino, enfocarme en la pelea. Se ha hablado mucho de esa pelea, pero sé que ese día que se haga la pelea será el día grande para mí.

¿No tener apoderado es complicado en este negocio?

Ahorita no estoy pensando en apoderado, pero sí trataría de firmar con la empresa que me está patrocinando. El señor Eugenio Guerrero, de laboratorios Ceguel, me está dando para los sparrings, la alimentación, el traslado. Lo haría con ellos, que hacen un buen trabajo, no lo hacen por interés del dinero, sino sólo por ayudarme.

¿Cómo ves tu futuro en la pelea con Agbeko?

Voy a buscar cómo noquearlo para ganar esa corona. Es lo que me interesa ahora, es mi oportunidad, y quiero echarla toda el día de la pelea.

Agbeko le ganó a Luis Pérez, no será nada fácil…

Sí, pero Luis no estaba en nada para esa pelea. No fue su noche, pero peleó horriblemente y eso le ayudó a coronarse al africano.

¿Creés que Luis bien entrenado ganaba esa pelea?

Siempre he dicho que si Luis llegaba bien entrenado como cuando enfrentó a Félix Machado y otros peleadores, debía ganarle a Agbeko. Luis es un peleador duro, fuerte y debía haber noqueado, pero no estaba en su momento y eso es lo que no pasará conmigo.

¿Es difícil Agbeko?

No, es un boxeador rápido, pero en el contragolpeo veremos si se va a quedar, se faja o se corre. Se miró un poco débil con los golpes que le conectó Luis, y un peleador bien preparado, cuando lo toque, deberá enfrentar más problemas. Vamos a ver cómo llega en la pelea, pero si se corre creo que caerá más fuerte.

¿Qué es lo mejor de Agbeko?

No le he visto mucho, sólo sus movimientos de la cintura que le permiten pasar muchos golpes. Pero no hay que caer en esa tentación, debo jabearlo y moverme para no salirme de mi concentración. He trabajado en eso, porque cuando hace esos movimientos, espera que uno ataque para contraatacar.

¿Sentís que ya estás listo para ser campeón del mundo?

Primero hay que ganar la corona. Ser campeón será duro, habrá que mantener el campeonato y eso es lo que trataré de hacer.

Cuatro hermanos boxeadores

Aunque en el boxeo nicaragüense han surgido muchas familias de boxeadores, los hermanos González Castro destacan porque cuatro hijos de la pareja formada por don René González y doña Norma Castro optaron por la práctica de este rudo deporte.

El primero de ellos fue Wilmer, quien indujo a William, el hermano mayor. Luego, siguieron René, también profesional, y Ulises, un joven aficionado que también planea involucrarse en la práctica profesional en un futuro no muy lejano.

“El boxeo en mi familia surgió cuando mi hermano Wilmer comenzó a practicar porque le gustaba este deporte. Veía las peleas de Mike Tyson, Oscar de la Hoya y se metió en la cabeza esto del boxeo. Comenzó en el 95, luego en los mismos días comencé yo y ahora ya ven la carrera que hemos hecho luego de muchos años de trabajo”, indicó William, el mayor de los boxeadores, con 27 años de edad.

William inició su carrera profesional en septiembre del 2000. Hasta la fecha, tiene un récord de 22-2, con 20 nocauts.

Sus únicas derrotas son ante el panameño Ricardo “Maestrito” Córdoba y el mexicano Johnny González, púgiles de gran calidad.

Pero cuenta con importantes victorias sobre el ex campeón panameño Mauricio Martínez, los pinoleros Álvaro Pérez, Evert Briceño, Antonio “Palomo” González, entre otros.

“Mi pelea más dura ha sido siempre con el entrenamiento. Siento que los boxeadores me salen fácil, y por eso lo más difícil siempre es la preparación”, indicó González.

¿Vos sentís que debés noquear a Agbeko para coronarte?

Claro, porque uno siempre va contra la corriente. Debo sacar fuerza, apalearlo, para ganar esa pelea. Esta será mi primera pelea de título y voy a echarlas todas para ganar.

¿Te resulta extraño pelear fuera de Nicaragua?

No, eso no me preocupa en nada. He peleado en Panamá, Costa Rica, Estados Unidos y por supuesto que en Nicaragua. Siempre he estado contra la corriente y eso ya no me preocupa. Mi mentalidad es que en el ring sólo estamos mi rival y yo.

¿Por qué has peleado en la calle?

Es que a veces hay gente que trata de ofenderte, pero uno aprende. He fallado, no debería ser así, pero estoy aprendiendo de la vida. Si fuera adivino, nunca diera un mal paso. Ese ha sido mi único problema, porque no he sido vago, no tomo licor ni fumo.

González está casado con Marisol Guerrero y tiene una hija (Saraí del Carmen) de apenas nueve meses de edad. “Tengo mi familia, hay que seguir trabajando duro para asegurar el futuro. Yo peleo por mi familia. Por mi niña Saraí, por ella es que trabajo, para que tenga un buen futuro, que tenga sus comodidades”, finalizó el peleador capitalino.

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