- Retraso de instalación sería, por lo menos, de seis meses
El director por Nicaragua del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Silvio Conrado, informó ayer que la licitación del proyecto hidroeléctrico Larreynaga quedó “frustrado”.
El proyecto de energía renovable vendría a reforzar la intención de modificar la matriz energética del país, que depende en un 75 por ciento de los derivados del petróleo.
Cada día Nicaragua consume alrededor de 500 megavatios de energía eléctrica y la planta Larreynaga vendría a generar 17 megavatios.
El proyecto se supone será construido en Jinotega y debería entrar a funcionar en 2010.
La construcción sería ejecutada por un contratista independiente, bajo la vigilancia de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), y sería financiado por el BCIE. Posteriormente a su construcción, la generación de electricidad sería operada por Enel.
Desde noviembre del año pasado el BCIE convocó a licitación a dos empresas españolas, dejando por fuera a los empresarios nicaragüenses, ya que los recursos provendrían del Acuerdo de Cooperación Financiera entre España y el BCIE.
“Creo que el comunicado va a salir oficialmente entre hoy (ayer) y mañana (hoy) o en estos días, pero básicamente el problema es que hubo una diferencia grande de costos entre los dos oferentes y el costo del oferente que ganó la licitación anda muy, pero muy por encima de lo que originalmente se había programado”, explicó Conrado.
COSTO DE INSTALACIÓN SE DUPLICÓ
Inicialmente se estimaba que la construcción de la planta costaría unos 28 millones de dólares, pero en la última estimación que se hizo, la inversión alcanzaría los 60 millones de dólares.
“De tal manera que se entró en una negociación para reducirlo, declarándola a través de un proceso especial, sin embargo, ellos redujeron la cantidad de dinero por la cual harían el proyecto, pero quieren hacerle algunos cambios a las especificaciones, dizque son cambios menores, sin embargo, técnica y legalmente, no podríamos aceptar ningún cambio a las especificaciones”, continuó.
Ante esas propuestas, según Conrado, el BCIE no pudo llegar a un acuerdo, “de modo que se está declarando frustrada la licitación”.
Conrado aclaró que a lo inmediato se abrirá la convocatoria nuevamente para la licitación del proyecto, pero que esto representaría un atraso del proyecto, de por lo menos seis meses.
Mientras la construcción del proyecto hidroeléctrico continuará retrasándose. En noviembre del año pasado Ernesto Martínez Tiffer, titular de Enel, dijo que la planta se empezaría a construir en marzo pasado y que a finales del próximo año estaría lista para entrar a funcionar.