Siempre he estado claro de las limitaciones técnicas del púgil chontaleño Santos “El Toro” Benavides. Sin embargo, el sábado no sólo deslució en su derrota ante el boricua Román “Rocky” Martínez, sino que fue desnudado completamente en el aspecto técnico, luciendo muy limitado, más que en otras ocasiones.
Cuando Benavides derrotó al ahora ex campeón mundial José “Quiebra Jícara” Alfaro, hace tres años, se recuperó de un mal inicio, y amparado en su fortaleza logró revertir el resultado con un nocaut en las postrimerías del duelo.
Luego, perdió su invicto ante René “Chirizo” González, quien lo boxeó para llevarse el triunfo por decisión. Pero desde esa derrota, en diciembre del 2006 a la fecha, Benavides no ha mejorado en nada.
Lamentablemente volvemos a la vieja canción de falta de entrenadores de alto nivel. ¿Y a quién más se puede culpar? Es cierto que el boxeador es el máximo responsable si no aprende las enseñanzas, pero el entrenador tiene, como en todo deporte, su grado de culpabilidad.
Por supuesto que Benavides seguirá en el boxeo. Pero será difícil verlo moverse en altas esferas, porque es un boxeador rudo, de poca vistosidad y sin técnica.
Además, seguramente dejará de ocupar el puesto 12 en el ranking superpluma de la Organización Mundial de Boxeo (OMB).
Otro de los factores que se deben señalar es la inactividad. Su anterior pelea ante un joven invicto de victorias como Pedro Cerda, pero con una hilera de derrotas, no debe catalogarse como una actividad significativa. Tampoco su victoria ante el cubano Alex Pérez, conseguida en febrero de este año en Miami.
“El Toro” necesita mejorar. Su entrenador Arnulfo Obando también. Y sin duda alguna, el tema de preparación siempre estará ahí, rondando en el ambiente cada vez que un peleador nuestro desluce a nivel internacional.
Eso mismo pasó con Alfaro, cuando perdió el título ante el japonés Yusuke Kobori, un boxeador del montón, apenas en su primera defensa de la corona.
Ojalá no pase lo mismo con el resto de boxeadores que tendrán citas importantes en este mes de septiembre, como Román “Chocolatito” González, que hoy parte a su compromiso con el japonés Yutaka Niida para disputar la corona mínima de la AMB, con William González, que irá por el cinturón gallo de la FIB y con Nerys Espinoza, que tratará de arrebatar el cinturón minimosca de la FIB al mexicano Ulises “Archi” Solís.
Hay casos, por supuesto, que no debemos esperar mucho del boxeador. Eso pasó el sábado con Eddy Castro, quien fue premiado con disputar el cinturón mínimo de la OMB con Donnie Nietes en Filipinas, sin tener mérito alguno, con una derrota en su anterior pelea, y asistido por su hermano Ernesto, un ex boxeador que no tiene ninguna experiencia como entrenador.
Claro, aquí tiene mucha culpa el organismo de boxeo que aprobó esta pelea, pero con victoria o derrota en su anterior pelea, Castro no tenía ninguna posibilidad de ganar, mucho menos en la casa del campeón.