- López tuvo que conformarse con presea de bronce
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Los hermanos Steven, Mark y Diana López, estadounidenses de origen nicaragüense y estrellas del taekwondo, hicieron historia ayer al convertirse en la primera familia que coloca a tres de sus miembros en el podio de unos Juegos Olímpicos.
Después que el jueves Diana ganara el bronce femenino en -57 kg y Mark la plata en -68 masculino se esperaba que el hasta el ayer imbatido Steven López se llevara el oro este viernes en -80, aunque se tuvo que conformar con el bronce.
No obstante, finalmente los tres lograron medallas, lo que igualmente tiene un gran valor histórico.
Pero, contra pronóstico, en un combate muy parejo que ganaba por 2-1 ante el italiano Mauro Sarmiento, Steven fue penalizado con un punto y luego perdió en el cuarto round, el de la muerte súbita, por la mínima diferencia (2-1). Ya eliminado, el luchador pasó apenas al repechaje por el bronce.
Finalmente, Steven no defraudó y se llevó su bronce, la mínima recompensa, al derrotar por 3-2 al azerbaiyano Rashad Ahmadov en un parejo combate que se puso 2-2 en el primer asalto, y el ganador definió en los últimos segundos del tercero.
“Estaba ganando 2-0 y creí que ganaría (el combate) como siempre. Pero hay cosas que no puedes controlar, como los jueces. Yo puedo controlar mi juego y no a los jueces y pasan estas cosas. Creo que merezco estar en la final con el iraní (Hadi Saei)”, dijo López a la AFP.
“¡Estoy contentísimo. Los dos menores ya hicieron su trabajo, ahora vamos por el oro”, había dicho la víspera Jean, el mayor de los cuatro hermanos, de 34 años, que fuera vicecampeón mundial en 1995 y es el entrenador del “núcleo familiar”.
Pero, el segundo integrante de “the First Family of American Taekwondo”, como le llaman en Estados Unidos a esta familia de origen nicaragüense, por el triplete de oro en el Mundial de Madrid 2005, no pudo defender un invicto que mantenía a nivel olímpico y mundial desde los Juegos de Sidney 2000.