- Equipo EE.UU. se impone en 4×100
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El nadador estadounidense Michael Phelps logró este domingo su octavo título olímpico en Pekín 2008, en los relevos 4×100 m estilos, y superó el récord de oros conseguidos en una edición de los Juegos, que ostentaba con siete su compatriota Mark Spitz desde Munich 1972.
El fenómeno estadounidense sumó su octava medalla de oro con un séptimo récord del mundo (3:29:34) en la final de relevos 4×100 estilos, junto con sus compañeros Aaron Peirsol, Brendan Hansen y Jason Lezak.
La plata fue para Australia (3.30.04) mientras Japón (3:31.18) se colgó el bronce.
Tras este nuevo título, Phelps, de 23 años, entró en la leyenda como el mayor ganador de la historia en unos Juegos.
Antes de los 4×100 libres, Phelps ya había ganado en la capital china las finales de 100 metros mariposa (50.58), 200 m libres (1:42.96), 200 m mariposa (1:52.03), 200 m estilos (1:54.23), 400 m estilos (4:03.84) y relevos 4×100 m (3:08.24) y 4×200 m libres (6:58.56), las seis últimas con récord mundial.
Estas medallas de suman también a los seis títulos olímpicos y dos bronces que el “Kid” de Baltimore logró en Atenas hace cuatro años.
Con este total de 16 medallas (14 de oro y dos de bronce), Phelps se convierte también en el deportista masculino con más medallas en unos Juegos, superando al gimnasta soviético Nikolai Andrianov, que ostentaba hasta ahora ese honor con 15 metales.
El récord absoluto lo tiene todavía la también gimnasta soviética Larissa Latynina, con 18.
Entre los récords logrados por Phelps en la capital china figuran igualmente el del mayor número de oros, superando por cinco los nueve que hasta antes de Pekín 2008 tenían empatados el legendario atleta finlandés Paavo Nurmmi, el estadounidense Carl Lewis, Spitz y Latynina.
Además, se coronó como el mayor ganador de medallas de la historia de la natación, superando a su compatriota Jenny Thompson, que logró 12 medallas entre 1992 y 2004.
“Mi participación en los Juegos sólo ha sido una montaña rusa, no ha sido más que diversión. Lo más importante es, como dije ayer (sábado), que nada es imposible, sólo se necesita imaginación”, dijo el nadador estadounidense.
“No sé qué sentir ahora, tengo tantas emociones en mi cabeza, tanta excitación, creo que sólo quiero ver a mi madre”, reiteró Phelps, quien marcó un hito histórico en el deporte olímpico.