- En la actividad religiosa no faltó el desfile de los políticos
En León monseñor Bosco Vivas Robelo, Obispo de la Diócesis de León y Chinandega, el clero, creyentes y figuras políticas, celebraron el jueves la Gritería Chiquita, en conmemoración de los 61 años de la Virgen de la Concepción, decreto que surgió en 1947 por el obispo Isidro Augusto Oviedo y Reyes, cuando la ciudad de León fue cubierta de arena y cenizas lanzadas por el Cerro Negro.
Según la historia, la erupción del Cerro Negro fue el 24 de julio de 1947, cuando el volcán lanzó arena y cenizas durante 20 días consecutivos sobre la ciudad de León y sus comarcas.
La actividad terminó el 14 de agosto, por lo que ese día se celebró la Gritería Chiquita.
TESORO DEL PUEBLO
Henry Novasqui, nuncio apostólico, quien celebró la misa, manifestó que esta tradición mariana es un tesoro de este pueblo.
El obispo Bosco Vivas Robelo dijo que hay que tener esperanza. “Una esperanza que no defrauda, que es en Cristo Jesús, Él no miente ni engaña. La reconciliación para el cristiano es un objetivo que debemos conseguir siempre, construyendo la civilización del amor”.
Robelo también se refirió a la situación difícil de las elecciones que se avecinan.
“Desgraciadamente a los nicaragüenses nos enfrentan de una manera dura la política y las situaciones económicas, tenemos que saber dominar el impulso del odio, de venganza y que podamos participar todos los gobernantes y gobernados en unas elecciones justas y transparentes. Los obispos no debemos dejar de acudir a las urnas electorales”, dijo.
POLÍTICOS NO FALTARON
El candidato al PLC-Vamos con Eduardo, Eduardo Montealegre, y Arnoldo Alemán se turnaron para conversar con el obispo Bosco Vivas Robelo.
María Fernanda Flores de Alemán, esposa de Alemán, dijo que estaba feliz de celebrar la Gritería Chiquita “y sobre todo este año, ya que es tan importante por el triunfo electoral que necesitamos los nicaragüenses”.
A diferencia de años anteriores, cuando la Gritería Chiquita se celebraba con una devoción increíble, acompañada con cohetes y morteros, en las calles de León, este jueves la cantidad de personas en la actividad fue mínima.
Blanca Zelaya, quien “gritó” a la Virgen de la Concepción, dijo que hubo bastantes altares, pero pocas personas. “Tal vez por lo que era de penitencia y no de fervor”, dijo.
SIN INCIDENTES
El comisionado Douglas Zeledón Largaespada, jefe de la Policía en León, dijo que estuvieron dispuestos a garantizar que todos los ciudadanos disfrutaran de la Gritería Chiquita.