Grito de alerta en sistema electoral

CSE ha ignorado a consejos de observadores para despartidarizar y mejorar el sistema electoral [doap_box title=»Padrón con poco avance» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El director ejecutivo del Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), Mauricio Zúñiga, estima que el Consejo Supremo Electoral (CSE) ha avanzado en el proceso de cedulación y actualización del Padrón Electoral. Sin […]

  • CSE ha ignorado a consejos de observadores para despartidarizar y mejorar el sistema electoral
[doap_box title=»Padrón con poco avance» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El director ejecutivo del Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), Mauricio Zúñiga, estima que el Consejo Supremo Electoral (CSE) ha avanzado en el proceso de cedulación y actualización del Padrón Electoral. Sin embargo, subraya que aún hay pendientes.

Según Zúñiga, existen unos tres millones 700 mil electores en el país y sólo cien mil de ellos usarán documentos supletorios para votar, por falta de cédula.

Es decir, el déficit es menor, pero hay varios problemas estructurales en el proceso, porque cuatro de cada diez niños no son inscritos y ese problema urge una solución de parte del Estado.

En el 2006, una auditoría del Padrón Electoral realizada por Ética y Transparencia reveló que uno de cada seis ciudadanos aptos para votar no estaba inscrito en el registro electoral.

Zúñiga agrega que existe una “manipulación” del proceso de cedulación por partidos políticos y discriminación o acciones como inhibición de candidaturas, eliminando determinadas personalidades jurídicas (el caso del MRS y el PC) o representaciones legales a partidos de oposición.

De mal en peor

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Observadores han advertido que una elección estrecha sería el detonante de graves tensiones
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    En el 2006 los observadores celebraron la “actitud cívica” de los nicaragüenses. ¿Celebrará igual este año? El director ejecutivo del Ipade, Mauricio Zúñiga, reconoce que en esta actitud “hemos retrocedido dramáticamente” y advierte que “hay un discurso descalificativo desde la Presidencia de la República que no contribuye a un ambiente de tolerancia en el país” y sugiere un urgente “discurso real de respeto y tolerancia”.

    El Consejo Supremo Electoral (CSE) partidarizado a partir de la reforma a la Ley Electoral hecha en el 2000 no ha mejorado el sistema electoral del país, por el contrario, ha empeorado en varios aspectos, explican observadores nacionales e internacionales.

    Según los directores de dos de los organismos electorales con más trayectoria en el país, el CSE ignora las propuestas de reformas a la Ley Electoral.

    El director ejecutivo del Instituto para el Desarrollo y la Democracia (Ipade), Mauricio Zúñiga, estima que el Consejo “está jugando con los dados cargados” porque “es juez y parte en el proceso” y “esto altera la equidad en la competencia electoral e introduce un elemento de desproporción en beneficio de un partido”.

    El director ejecutivo de Ética y Transparencia, Roberto Courtney, coincide con Zúñiga en que “se han agravado” los problemas del sistema electoral y subraya que las recomendaciones de los observadores “no son caprichosas”.

    En el 2006, los observadores coincidían en que existía una politización dañina en el CSE y sus estructuras, que se notaba, por ejemplo, en la distribución de sus magistrados según sus tendencias partidarias y menos de dos años después el Consejo ahora es controlado en su mayoría por el gobernante Frente Sandinista, según queja de los mismos magistrados de tendencia liberal que unas semanas atrás habían roto el quórum de ley para las sesiones del CSE.

    A juicio de Courtney, “el sistema (electoral) puede ser víctima de sus propios errores”, sobre todo ante unas elecciones estrechas que hasta ahora no han sido el caso de Nicaragua.

    Sin embargo, insiste en que en una contienda así, el sistema no soportaría el clima de tensión que se produce y el que no haya ocurrido “es sólo suerte”.

    Según Zúñiga, estos elementos introducen desconfianza en el Poder Electoral, “alimentada” por decisiones políticas fraudulentas (como la decisión sobre las elecciones de Granada en el 2004) o el “alto nivel de discrecionalidad” con las impugnaciones de Juntas Receptoras de Votos (JRV) y por actuaciones o pugnas entre los magistrados que “se comportan como bancadas partidarias”.

    Además, el director ejecutivo del Ipade reconoce que las recomendaciones de los observadores no tienen efectos jurídicos, pero tienen un efecto político importante para mejorar el sistema electoral.

    Para el experto el origen de estos problemas está “en la naturaleza de la Ley Electoral, que es pactada” entre el Frente Sandinista y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) que estima hoy reclama porque “es medido con la misma vara” que pactó cuando era mayoría política, antes de las elecciones del 2006.

    Sin embargo, lamenta que hay indisposición a las reformas electorales y el CSE resulta “alérgico” a la crítica, inconsciente de su función pública y por eso urge facilitar la participación de los partidos, la independencia de la administración de la cedulación y el control del financiamiento político, entre otras tareas cívicas.

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