Alexander Petersson (jugador islandés de balonmano tras derrotar a Rusia, un rival teóricamente más fuerte): “Ya saben lo que se dice, el tamaño no importa”.
Ryan Lochte (nadador estadounidense, bronce en 400 metros estilos): “Me levanté a las seis (de la mañana) y me comí una McDonalds”.
Charlie Stewart (boxeador canadiense, derrotado por el kazajo Bakhyt Sarsekbayev): “Es como un círculo vicioso. Quieren que el atleta dé resultados. Si no lo hacen, no consiguen dinero y sin dinero no podemos producir. Es como el huevo y la gallina”.
Duk Hwa Jung (seleccionador coreano de baloncesto): “¿Conoce usted el ataque en movimiento constante? Movimiento, movimiento, movimiento. Mi equipo es de baja estatura. Movimiento, movimiento, movimiento”.
Pedro Roque (técnico cubano): “Nuestros boxeadores ganarán medallas. Sea oro, plata o bronce no importa. Ganarán”.
Ronaldinho (futbolista brasileño): “Estoy muy feliz. He anotado dos goles. En el cielo, mi padre estará muy contento con el partido”.