La gimnasia femenina de los Juegos Olímpicos anticipa un duelo de superpoderes.
Las norteamericanas celebraban satisfechas en el podio de alguna competencia sus medallas de oro. Un escalón más abajo, las chinas ya soñaban con el momento en que las dos potencias de la gimnasia femenina se enfrentarían otra vez.
Listas las barras asimétricas, listo el caballete, el enfrentamiento en el mayor de los escenarios, las Olimpiadas ha llegado y lo más probable es que uno de los dos equipos se lleve la mayor cosecha de oro, definiendo finalmente cuál de los dos es el mejor.
Las eliminatorias empiezan mañana y la final es el miércoles.
Después de un traspié hace cuatro años en Atenas, las estadounidenses han dominado la gimnasia. Ganaron 21 medallas en los últimos tres campeonatos mundiales, ocho de ellas de oro, y conquistaron dos de los últimos tres mundiales. Algunos las llaman “las reinas”.
En el mundial del año pasado ganaron el título por equipos, la prueba general, el oro en la barra de equilibrio y los ejercicios de suelo.
Dejaron el título de las barras asimétricas para otras, pero en esa especialidad también algo se llevaron: Nastia Liukin ganó plata en las barras y Alicia Scramone bronce en el caballete.
Liukin tiene nueve medallas de oro en mundiales desde 2005 y Scramone siete. Shawn Johnson tiene tres.
“China y Estados Unidos son las mejores del mundo”, dijo la inglesa Beth Tweddle.
China ha dominado la gimnasia masculina durante años, y las mujeres finalmente están acercándose y durante mucho tiempo han esperado estos juegos para mostrar su progreso.