Oscar Hernando lleva consigo recuerdos de todos los países, como llaveros y calcomanías que adornan su bicicleta. ( LA PRENSA/O. MIRANDA)

Rodando por toda América

Un colombiano aventurero, dejó trabajo, amigos y familia, para recorrer América Desde hace cuatro años renunció a su trabajo. Decidió que las paredes de su oficina eran muy aburridas y que era el momento de emprender la aventura más importante de su vida. Oscar Hernando Cañón, un colombiano de 35 años, se atrevió a recorrer […]

  • Un colombiano aventurero, dejó trabajo, amigos y familia, para recorrer América

Desde hace cuatro años renunció a su trabajo. Decidió que las paredes de su oficina eran muy aburridas y que era el momento de emprender la aventura más importante de su vida.

Oscar Hernando Cañón, un colombiano de 35 años, se atrevió a recorrer cada país de América a puro pedal de bicicleta.

Cuando sea abuelo, probablemente tendrá mucho que contarle a sus nietos. Desde cuando durmió en los bosques de Alaska con osos merodeándolo, hasta cuando unas argentinas le tocaron las nalgas por pura broma.

La misión autoimpuesta empezó el primero de mayo del año 2004. Para recorrer Sudamérica tardó aproximadamente dos años.

Pero la aventura aún no terminaba. Faltaba conocer la masa triangular del Norte y la estrecha faja localizada en el centro del continente.

Llegó a Alaska en avión y de ahí empezó de nuevo. Ahí conoció los glaciales y vivió la molesta experiencia de convivir con mosquitos gigantescos que no lo dejaban comer ni ir al baño.

“Tenía que usar una malla en el rostro todo el tiempo y me la quitaba sólo cuando iba a comer un bocado de comida. Si iba al baño, ahí estaban también. No podías estar en paz porque te picaban”, recuerda ahora.

Pedaleando entre cinco y seis horas al día, con aproximadamente cinco dólares diarios y unos seis litros de agua en su carga, Oscar vino bajando hasta llegar a México y Centroamérica.

A CONOCER NICARAGUA

“Lo que más me llama la atención es la calidez humana que he recibido en todos los países”, dice ahora que está en Nicaragua. Cuenta que en los ocho días que permanecerá en nuestra tierra aprovechará para conocer el volcán Masaya y la isla de Ometepe.

El viaje ya casi termina. Oscar dice que no está seguro de querer regresar a la vida normal y a las cuatro paredes de su oficina. Cree que en el futuro puede haber otras aventuras. Quizá Europa o Asia. “La gente siempre quiere hacer algo loco. Yo le di rienda suelta a mis sueños a pesar de mis temores”, concluye.

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