- Hoy se cumplen 17 años de la obra maestra de Denis
Cada 28 de julio, durante los últimos 17 años, Denis Martínez se siente caminando en las nubes, mientras revive cada lanzamiento de su Juego Perfecto en Dodger Stadium, que naturalmente representa la máxima hazaña de un deportista nicaragüense en su historia.
Ese mediodía de domingo en Los Ángeles, Denis fue más que perfecto, con una victoria de 2-0 para los Expos de Montreal sobre los Dodgers, a los que retiró en orden del primero al noveno inning, dominando a los 27 bateadores que enfrentó, en una combinación de destreza en el montículo, con el respaldo de sus compañeros a la defensiva y ofensiva.
Ese juego, único en su especie entre los lanzadores latinos, fue como el reconocimiento para su labor como pelotero.
Alguien que seis años atrás estaba a punto de caer en el abismo de la perdición, encontró en su familia el apoyo que necesitaba para levantarse y reconstruir una carrera que en su segundo aire lo catapultó al estrellato, mientras financieramente aseguraba su vida.
Denis casi llega tarde a la cita con los Dodgers, porque antes visitó la iglesia San Antonio de Padua para oir misa, como todos los domingos. De ahí salió apresurado en busca de un taxi que lo dirigiera al estadio y la magia comenzó a funcionar porque en las afueras estaba uno, como si lo estuviera esperando.
El curvista granadino no se sintó a gusto en los primeros innings por la dureza del montículo e incluso ameritó un rápido chequeo del médico.
El duelo con Mike Morgan fue tan intenso que ambos llegaron al sexto inning con 15 bateadores enfrentados y todos outs.
Ron Hassey, el veterano receptor de Denis, rompió el embrujo de Morgan abriendo con hit el sexto episodio. Y un capítulo más tarde, el propio Denis tomó base por un error y después de dos outs, anotó con un triple de Larry Walker, quien a su vez pisó el plato con una segunda falla de Alfredo Griffin en el campo corto.
Justamente Griffin, quien abrió las puertas a las dos anotaciones de Montreal, casi arruina el Perfecto de Denis en el sexto inning, cuando conectó una rola lenta por la segunda base, obligando a una rápida asistencia de Delino Deshield, quien tiró bajito a la inicial.
Otra jugaba que puso en riesgo la proeza fue un toque de Juan Samuel en el séptimo episodio, en donde Denis hizo una buena asistencia. El primer bate de los Dodgers, Brett Butler, declaró que él nunca intentó tocar de sorpresa porque ésta no es la forma leal de romper un Juego Perfecto.
“Fue un sueño”, dijo Denis, quien aún disfruta el momento.