- Van para las regiones del Caribe y son para proyectos de agua y microempresas
En un gesto sin precedentes, funcionarios del Banco Mundial fueron ayer viernes a la Embajada de Nicaragua para firmar acuerdos de préstamos con ese país, uno de los más persistentes críticos de esa institución y otras del sistema financiero internacional.
Laura Frigenti, directora para América Central, dijo sin embargo que no se trataba de un acercamiento especial o un intento de silenciar las críticas del presidente Daniel Ortega, sino el inicio de una “nueva política” que se extenderá a otros países latinoamericanos.
“Creo que ésta es una señal de que los procedimientos y actitudes del Banco están cambiando, pero no tenemos que atribuirle algún significado en particular”, afirmó Frigenti luego de firmar dos créditos por 40 millones de dólares. “Las cosas que se hacían de una manera más formal en el pasado se van a volver más flexibles”.
El Ministro de Hacienda, Alberto Guevara, quien firmó a nombre de Nicaragua, dijo que su gobierno y el Banco Mundial tienen “una relación de socios, muy importante” y que el Gobierno trabajaba no sólo con el Banco sino el Fondo Monetario Internacional (FMI), con el cual estaba en proceso avanzado una evaluación de la economía nicaragüense.
PARA PYME
Indicó que Nicaragua tenía una cartera de ayuda anual de unos 50 millones de dólares con el Banco y los 40 millones iniciales eran parte de proyectos que demandarían una participación institucional de casi 300 millones en el futuro.
Los dos créditos son de 20 millones de dólares cada uno, y debido a que Nicaragua es considerado “país concesional”, no tienen intereses. El primero apoyará al Gobierno en el mejoramiento de servicios de agua y saneamiento en zonas rurales; y el segundo, promoverá la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas, como parte de un proyecto nacional de lucha contra la pobreza.
Guevara explicó que las críticas de Ortega al sistema financiero “no están referidas a las prácticas que estamos desarrollando” sino a “experiencias que hemos vivido”.
Los préstamos se ejecutarán en dos regiones autónomas de la Costa Atlántica, que figuran entre las más pobres del país y se concentrará en las comunidades rurales e indígenas.
HASTA 40 AÑOS DE PLAZO
Ambos créditos, sin intereses y financiados por la Asociación Internacional de Fomento (AIF), tienen un período de reembolso de 40 años y 10 años de gracia.
“El financiamiento que otorgará el Banco Mundial para ayudar a las micro, pequeñas y medianas empresas es fundamental para nuestra economía y permitirá crear un entorno más saludable para los negocios”, dijo Guevara.
El ministro agregó que “mejorar los servicios básicos de agua y saneamiento para la población de las zonas rurales es uno de los objetivos más importantes del Plan Nacional de Desarrollo Humano de Nicaragua”.
Uno de los objetivos es aumentar el acceso de los beneficiarios del proyecto a servicios sostenibles de agua y saneamiento en las dos regiones autónomas de la Costa Atlántica del país: RAAS y RAAN.