Holandesa con otra fundación

Ahora se llama El Rocío Occidental y ya se anuncia en una página web [doap_box title=»Fuente Verde» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Los derechos indivisibles inscritos a favor de Saskia Van Vuuren nunca pasaron a la Fundación Fuente Verde. El presidente de esa fundación, Rigoberto García, dijo que la ciudadana holandesa “pretende una nueva fundación para buscar más […]

  • Ahora se llama El Rocío Occidental y ya se anuncia en una página web
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Los derechos indivisibles inscritos a favor de Saskia Van Vuuren nunca pasaron a la Fundación Fuente Verde.

El presidente de esa fundación, Rigoberto García, dijo que la ciudadana holandesa “pretende una nueva fundación para buscar más fondos”.

“En su página web salen fotos de nuestro bosque, de las labores de agroforestería, todo bonito, pero los donantes no saben que ella no está entre nosotros y más bien el campesino está en los banquillos de los Juzgados de Chinandega”, dijo García, refiriéndose a los cuatro casos que se ventilan en el Juzgado de Chinandega que fueron iniciados por la holandesa.

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CORRESPONSAL/ CHINANDEGA

Una nueva fundación, ahora denominada El Rocío Occidental (ERO), que trabajaría para otros proyectos sociales para mujeres rurales, obtuvo la personaría jurídica en la Asamblea Nacional.

ERO también es anunciada en la página web El Árbol, en idioma holandés, como parte de las alternativas para colaborar con Chinandega.

Es administrada por Saskia Van Vuuren, la holandesa que, al venir a Chinandega, colaboró con la Fundación Chinantlán, con Mucomu y Fuente Verde, organizaciones sin fines de lucro de donde se retiró por “conveniencia” de los líderes comunales.

DESVINCULADA

En el caso de Chinantlán, Javier Espinoza, fundador y directivo de la fundación, declaró a LA PRENSA que “Saskia fue desvinculada de las oficinas por no ajustarse a los métodos con los cuales se manejaron los fondos, ya que nuestra misión es y será trabajar a nivel social, sin tener contacto directo con los fondos”.

Espinoza aclaró que Bárbara Engels, de nacionalidad alemana, contribuyó en el hermanamiento de la ciudad con Leverkusen, pero lastimosamente, tras descubrírsele un cáncer, se vio impedida de regresar a Nicaragua y especialmente a Chinandega, pero “nunca fue voluntaria de la Fundación El Árbol”, reveló.

Engels no murió, como se publicó en LA PRENSA, pero su enfermedad no le permite relacionarse con los trabajos de solidaridad que ella siempre desarrolló, dijo Espinoza.

DENUNCIA UTILIZACIÓN DE SUS DATOS

“Denuncio públicamente que en la página web El Árbol, se utiliza mi nombre, el cual no debe estar relacionado con aportes económicos de donantes en el exterior, porque sería irregular”, manifestó.

Claudia Chavarría aclaró que una vez que dejó la presidencia de Mujeres Construyen para Mujeres (Mucomu), traspasó un taller y materiales a Saskia Van Vuuren, para que ella su vez los entregara a la Fundación Fuerte Verde; bienes que siguen en manos de la cooperante Van Vuuren.

Según datos obtenidos por LA PRENSA, el bien inmueble del taller de carpintería en Chinandega está inscrito en el Registro Público a nombre de Saskia Van Vuuren, el 13 de septiembre del año 2007.

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