- La variedad red lady deja utilidades de hasta C$371 mil por manzana, según las demostraciones que hace la Misión Técnica de China Taiwán
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Tras problemas económicos debido a la pérdida de la mayor parte de su siembra de hortalizas, arrasada por lluvias torrenciales del invierno del año pasado, Leonardo Manzanares, productor del municipio de Sébaco, Matagalpa, decidió este año aventurarse por primera vez a cultivar papaya de origen taiwanés.
A inicio de este año, Manzanares aplicó a un programa piloto que impulsa la Misión Técnica de China Taiwán en Nicaragua, el cual pretende promover en el país la diversificación de la siembra de fruta fresca mediante el cultivo de papaya de la variedad Red Lady, cuyo cultivo puede dejar a los productores una “jugosa” ganancia de hasta 371 mil córdobas por manzana .
Después de siete meses de haber sembrado la papaya en sus tierras, Manzanares espera ansioso la etapa de recolección de la cosecha para entrar al mercado nacional con una fruta novedosa.
“Yo lo que espero prácticamente es que el mercado se mejore y le abra las puertas a este tipo de papaya”, dijo el productor visiblemente optimista por la diversificación de su siembra.
Durante años, Manzanares dedicó la mayor parte de sus tierras al cultivo de tomate, cebolla, chiltoma, y “ahora estamos probando con esta papaya”, y hasta con guayaba taiwanesa.
FONDO PARA 30 PRODUCTORES
Manzanares es el primer productor beneficiado con el programa taiwanés, del cual ha recibido, además de la semilla de papaya, asesoría técnica e insumos como fertilizantes y abonos para las plantas.
Para promover entre los productores la siembra de este fruto, la Misión de Taiwán inició un programa de capacitación sobre las oportunidades comerciales para este producto, que incluye visitas de campo en la zona de cultivo de la red lady, propiedad de Manzanares.
Francisco Wang, director de la Misión Técnica de China Taiwán, explicó que inicialmente los productores serán apoyados con la siembra de una manzana de esta papaya taiwanesa; recibirán urea y capacitación tecnológica para el manejo correcto de la papaya.
Con ese programa, la Misión de China Taiwán pretende este año atender a unos 30 productores, para lo cual dispone de un fondo de 150 mil dólares para financiamiento.
Los productores interesados en aplicar a este programa deben tener tierra disponible y riego. Las solicitudes deben ser presentadas en las oficinas de la Misión de China Taiwán, ubicadas en Managua.
FRUTA CON MÁS DEMANDA
Francisco Wang destacó que este proyecto además de diversificar la producción nacional , permitirá que los productores mejoren sus ingresos y por ende elevar la calidad de vida de sus familias.
Añadió que en los últimos años la demanda de papaya ha ido creciendo en el mercado internacional, debido a sus usos como fruta fresca y sus bondades nutricionales, lo que podrían aprovechar los agricultores nicaragüenses.
Proyectos similares están impulsado en Guatemala y El Salvador desde hace cinco años, cuyos resultados han sido positivo, según indicó Wang.
Como parte del programa, la semana pasada la Misión de Taiwán capacitó a más de 30 productores del interior del país sobre el cultivo de papaya taiwanesa. Acompañados por un técnico, tuvieron la oportunidad de conocer detalles de las condiciones de siembra de este fruto.
Faustino Gurdián Tórrez, productor de la comunidad de San Isidro, se mostró atraído por el cultivo de esta variedad de papaya durante la capacitación y manifestó que “la siembra de esta papaya nos puede ayudar a conocer otros mercados y a obtener más ganancias económicas, para mejorar nuestras fincas”.
En los próximos meses el programa será extendido a los departamentos del norte y centro del país, así como a Chinandega, en el occidente, donde ya se impulsa el cultivo de guayaba taiwanesa.
MIRAN AL MERCADO EXTERIOR
Desde que inició la siembra de papaya taiwanesa, Manzanares asegura que ha vigilado cuidadosamente la calidad de cada uno de los frutos, porque tiene la esperanza de encontrar oportunidades en el mercado internacional para vender su primera cosecha.
Afirma que debido a que el mercado nacional está saturado por la papaya criolla, la única alternativa que les queda “es el mercado exterior”, aunque reconoce que éste es altamente exigente en cuestiones de calidad y control sanitario.
“Tengo la seguridad de que yo y el resto de productores del país podemos llenar las expectativas que tiene el mercado internacional”, expresó Manzanares, quien reconoció que para lograr calidad el productor debe cumplir con una serie de condiciones de siembra, que incluyen desde financiamiento hasta capacitación técnica.
Durante la capacitación a los productores, éstos manifestaron su interés de crear estrategias para que en un futuro ellos puedan vender su producción a los mercados de Europa y Estados Unidos.
BUSCAN OTROS TLC
El viceministro Agropecuario y Forestal, Benjamín Dixon, manifestó que el Gobierno “está haciendo un esfuerzo” para abrirle nuevos mercados a Nicaragua, mediante la firma de tratados de libre comercio.
Francisco Wang dijo que este producto puede ser vendido inicialmente a hoteles, restaurantes y centros turísticos, debido a la alta calidad y bondades nutricionales que posee esta variedad de papaya.
CUIDADOS CON LA SEMILLA
A simple vista el manejo del cultivo de esta papaya parece sencillo, pero en realidad el productor requiere de una serie de conocimientos básicos sobre el control de plagas, nutrición y recolección del fruto para lograr resultados positivos al final del ciclo de producción.
La semilla de papaya de la variedad red lady requiere ciertos cuidados y manejos óptimos previo a su germinación y su posterior siembra.
La semilla debe ser sometida inicialmente a un proceso de remojo durante 48 horas, y las semillas flotantes deben ser eliminadas.
Las semillas que se hunden deben ser trasladadas a un colador y se pasa al medio de germinación, donde es tratada con fertilizantes e insecticidas para que las plantas se vuelvan resistentes al ataque de plagas y enfermedades, explicó uno de los técnicos a los productores.
Inicialmente la planta es manejada en viveros, debido a que suele ser atacada por insectos como la mosquita blanca. Posteriormente, las matas son trasplantadas al campo, donde requieren de una minuciosa vigilancia del productor.
Por lo general la planta es sembrada en el campo cuando alcanza una altura entre 15 y 25 centímetros.
La tierra debe ser arada un mes antes, con una profundidad de 35 centímetros. La primera rastra debe efectuarse de 15 a 20 días antes del trasplante. La segunda rastra se debe ejecutar uno o dos días antes de la siembra. El suelo debe quedar completamente nivelado para evitar la acumulación de agua, situación que pondría en riesgo a las plantas.
Entre siete y nueve meses después el productor empezará a recoger los frutos.