- A puro poder
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Román “Chocolatito” González no se anduvo por las ramas. Fue directo a resolver su duelo contra Abraham Irías, a quien liquidó en el segundo asalto la noche del sábado, para quedar con el camino despejado hacia la batalla titular contra Yutaka Niida, el próximo 15 de septiembre en Japón.
Quizá lo más importante, además del entrenamiento que significó la pelea con Irías, es que Román logró disipar las dudas que habían dejado sus últimas actuaciones, mientras los aficionados volvían a venerarlo y los críticos apreciaban la corrección a fallas observadas en el pasado reciente.
González se movió con inteligencia, mostró su boxeo limpio y su jab siempre al frente, y no sólo para demarcar el territorio, sino para causar estragos en Irías, quien trató de respaldar sus palabras con hechos, pero la lluvia de ganchos de izquierda y rectos de derecha lo dejó sin salida.
“Me siento satisfecho con mi presentación. Me sentí fuerte y creo que gané con claridad. Quizá lo más importante es que no sufrí una cortada o un golpe de consideración y ahora puedo pensar en el título que espero conseguir”, dijo Román, después de la pelea en el gimnasio de la UdeM.
Luego que sonó la campana, el “Chocolatito” comenzó a atacar a toda intensidad y situó contra las cuerdas a Irías, quien ofreció su mejor esfuerzo, pero se quedó corto ante el arsenal mostrado por Román, quien pretende convertirse en el monarca mundial de las 105 libras de la AMB.
“Me gustó lo que vi”, dijo Renzo Bagnariol, una de las opiniones más respetadas del boxeo. “Salvo que me pareció un poco apurado al principio y que quizá la excesiva velocidad le lleva a perder algo de precisión, puedo decir que en esta pelea lució como se esperaba, bien afilado”, agregó.
Desde la esquina le habían indicado a González que tomara las cosas con calma, pero declaraciones retadoras de Irías crearon el ambiente emocional que le hizo apretar a fondo desde el principio y eso no dio margen para que el “antimotín” agarrara alas y tratara de plantarse a disparar.