- Es la derrota de los que creen que se necesita violencia, afirma Presidente de Perú
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El presidente Alan García dijo ayer viernes que el rescate de los 15 rehenes de las FARC es una “bofetada” a los sectores extremistas, y una señal de que la violencia “está en retroceso” en el continente.
El mandatario dijo que el rescate no sólo representa el éxito de Colombia sino la derrota “de los que creen que se necesita violencia y amenaza”.
“La violencia está en retroceso y esa es la importancia del mensaje de Colombia, que se afirma como democracia, que se afirma creciendo económicamente en favor de las mayorías, y es lo que tenemos que rescatar en un momento difícil para el mundo”, dijo García durante una ceremonia de inauguración de obras de agua potable en Lima.
El Presidente elogió la operación de rescate de Ingrid Betancourt y de los otros 14 rehenes, y felicitó nuevamente al gobierno del presidente colombiano Álvaro Uribe por el “éxito que ha tenido en inteligencia, en capacidad para rescatar rehenes con más de siete años de prisión en medio de la selva”.
García fue invitado recientemente por Uribe a participar en la ceremonia por el aniversario de la independencia de Colombia, el próximo 20 de julio, en la ciudad colombiana fronteriza de Leticia. En esa misma ocasión ambos sostendrán una reunión tripartita con el Presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.
En Quito, el Ministro de la Política, Ricardo Patiño, señaló que escuchó con “sensibilidad” el pedido de Betancourt, para que Ecuador junto a Venezuela restablezcan la confianza con el Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, para una mediación en el caso de los secuestrados por la guerrilla.
“Escuchamos con mucha sensibilidad lo que ella solicita, pero habrá que entenderse que es un tema de otra naturaleza”, dijo Patiño, según un comunicado de la secretaría de prensa de la Presidencia ecuatoriana.
“Las relaciones diplomáticas tienen que ver con los países y con las acciones de los gobernantes”, explicó en alusión a la ruptura de los vínculos con Bogotá por la incursión militar colombiana el 1 de marzo a territorio ecuatoriano, para atacar un campamento de las FARC.