El ex mano derecha de Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos, escucha a su abogada Estela Valdivia, durante la audiencia de ayer del tribunal que juzga al ex presidente peruano. ( LA PRENSA/AFP/J. RAZURI)

Montesinos exculpa a Fujimori de crímenes

Ex jefe de la policía política dice que el ex presidente no ordenó matanzas [doap_box title=»“Siameses”» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] La relación entre Fujimori y Montesinos, tan estrecha que les ha valido el apodo de “siameses”, se remonta a la campaña presidencial de 1990, cuando el primero derrotó en las urnas al laureado escritor y eterno aspirante […]

  • Ex jefe de la policía política dice que el ex presidente no ordenó matanzas
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La relación entre Fujimori y Montesinos, tan estrecha que les ha valido el apodo de “siameses”, se remonta a la campaña presidencial de 1990, cuando el primero derrotó en las urnas al laureado escritor y eterno aspirante al Nobel, Mario Vargas Llosa.

En aquella campaña, Montesinos, un ex oficial del Ejército que había sido expulsado de las Fuerzas Armadas por falsificar documentos, ayudó a Fujimori a depurar algunos problemas menores con la justicia. Desde ese momento fueron inseparables y Montesinos se convirtió en el brazo derecho de Fujimori, ya Presidente, quien encontró en el ex militar un asesor de inteligencia sin escrúpulos y sobre todo muy leal.

Montesinos, un personaje misterioso que no se dejaba fotografiar cuando ejercía el poder en la sombra, ideó la lucha antisubversiva que llevó a la derrota de Sendero Luminoso y del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA).

Así, llegaron a su fin 20 años de lucha interna en Perú que habían dejado un reguero de casi 70,000 muertos y una nación destrozada desde el punto de vista económico y social.

Sarcástico

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LIMA/ AP Y EFE

Montesinos lució desafiante y agresivo ante el interrogatorio del fiscal Peláez. Haciendo énfasis en sus ademanes, levantando por momentos la voz y hablando enérgicamente, se mostró en control de la situación, incluso respondiendo con sarcasmo al fiscal o ridiculizando sus preguntas.

El ex jefe de inteligencia Vladimiro Montesinos no escatimó el lunes elogios para el ex presidente Alberto Fujimori y lo limpió de responsabilidad en los delitos de violaciones a los derechos humanos por los que es juzgado, ocho años después que ambos se fugaran del Perú por un escándalo de corrupción que provocó la caída del Gobierno del ahora ex mandatario.

Montesinos fue llamado a declarar como testigo en el juicio a Fujimori, y en una actitud que ya esperaba la Fiscalía, deslindó su responsabilidad y la de su ex jefe en las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), perpetradas por un escuadrón de la muerte del ejército, conocido como Colina, que asesinó a 25 personas, incluso un niño de ocho años, acusándolos de ser terroristas.

“He venido para poder cumplir y esclarecer que el señor Fujimori no tiene ninguna responsabilidad en los hechos materia de este proceso”, dijo a la corte Montesinos, quien fuera el poderoso jefe de facto del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) y brazo derecho del ex mandatario durante la década de su Gobierno (1990-2000).

Fujimori, de 69 años, es juzgado desde diciembre por cargos de homicidio, secuestro y lesiones graves por las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta y enfrenta una condena de hasta 30 años de prisión de ser declarado culpable.

Sus declaraciones a favor de Fujimori en cierta forma ya eran esperadas por la Fiscalía. Hace unos días el fiscal supremo adjunto, Avelino Guillén, expresó que se preveía que Montesinos limpiara de responsabilidad a Fujimori para no incriminarse a sí mismo en los delitos de violaciones a los derechos humanos.

Montesinos, de 63 años, se describió como un “oficial de inteligencia inactivo” y “subordinado” de Fujimori, e insistió que “ni el señor Fujimori tiene responsabilidad, ni quien habla en estos hechos”, aludiendo a las matanzas.

Sin embargo, ante una pregunta del fiscal supremo José Peláez sobre si por “razones de estado” se podían cometer delitos, Montesinos respondió sin titubear: “sí”.

Montesinos, no obstante, sólo aceptó declarar durante media jornada judicial, luego de la cual anunció que no testificaría más para poder atender los propios juicios que él enfrenta.

La Corte aceptó y declaró culminado su testimonio. La ley peruana permite a Montesinos guardar silencio por tener en curso otros procesos penales en los que podría incriminarse.

Montesinos ingresó a la sala impecablemente vestido, con traje oscuro y corbata azul brillante, e hizo una venia a Fujimori, así como a los magistrados y a los abogados participantes del proceso. Fujimori observó impasible a su ex colaborador.

El presidente de la sala, César San Martín, le exhortó a guardar “la compostura”, mientras Fujimori no podía evitar sonreírse ante la actitud irreverente de su ex hombre de confianza.

Montesinos lanzó constantemente miradas a su ex jefe como buscando su aprobación al mismo tiempo que elogiaba sus decisiones “acertadas” y su “coraje” para combatir y derrotar el terrorismo, y su “visión macropolítica” de la situación del país.

Montesinos purga una pena de 20 años de prisión por tráfico de armas para la guerrilla colombiana y por otros delitos de corrupción, y enfrenta decenas de procesos por narcotráfico, corrupción, y violaciones a los derechos humanos.

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