JÓVENES RUSOS DEL club Smena, de donde salió Andrei Arshavin, entrenan en San Petersburgo. (LA PRENSA/AFP)

Petróleo mueve el futbol

Rusia carece de buenos estadios [doap_box title=»Abramovich aporta» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El técnico holandés Guus Hiddink recibe su sueldo (dos millones de euros oficialmente) del bolsillo del joven millonario ruso Roman Abramovich, dueño del Chelsea inglés. “Es evidente que si comparamos Europa y Rusia, el futbol de inferiores no está suficientemente financiado”, dice un especialista. La […]

  • Rusia carece de buenos estadios
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El técnico holandés Guus Hiddink recibe su sueldo (dos millones de euros oficialmente) del bolsillo del joven millonario ruso Roman Abramovich, dueño del Chelsea inglés.

“Es evidente que si comparamos Europa y Rusia, el futbol de inferiores no está suficientemente financiado”, dice un especialista.

La Federación no se esconde y da una larga lista de “grandes problemas del futbol ruso” en una “estrategia de desarrollo”, que suena casi como pedido de ayuda.

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MOSCÚ/AFP

El futbol ruso, que sorprendió en la Eurocopa 2008 tras 20 años de larga siesta al clasificarse para las semifinales del torneo de Suiza y Austria, crece financiado esencialmente por el petróleo y sus derivados, pero sin preocuparse por su desarrollo a largo plazo.

Los nombres de los grandes clubes que han fascinado durante la época soviética siguen siendo los mismos ahora: CSKA, el equipo del ejército rojo; Dynamo, del Ministerio del Interior; Lokomotiv, de los ferrocarriles; y Spartak. Todos de la capital.

Con una excepción, la de Ivan Sayenko, que juega en el Nuremberg alemán, los jugadores del plantel de Rusia, que estarán en las semifinales de la Eurocopa hoy ante España, en Viena, militan en clubes rusos y eran poco conocidos en el extranjero hasta el presente.

Sus clubes son financiados en su mayoría por las grandes empresas públicas o por presupuestos locales. En Rusia los estadios pocas veces se llenan y la mayor parte del presupuesto proviene de los patrocinadores.

El Zenit de San Petersburgo, club del astro Andrei Arshavin, que se convirtió en una de las principales estrellas de la Eurocopa 2008, es financiado por el monopolio de gas ruso, el gigante Gazprom, que también patrocina al Schalke 04, tercero de la última Bundesliga germana.

Dynamo depende de un enorme grupo minero y siderúrgico, Metalloïnvest, en parte propiedad del magnate Alicher Ousmanov, dueño de una parte del club inglés Arsenal.

A su vez, Spartak está vinculado a la empresa Loukoïl, número dos del petróleo ruso.

“Una de las principales diferencias con Occidente es que el dinero va principalmente a los sueldos y que se dedica poco presupuesto para mejorar la infraestructura: en una palabra, no tenemos estadios”, analiza Bobrov Alexander, un periodista especializado del diario Sport-Express.

“En los últimos años el único estadio ‘correcto’ que se ha construido es el del Lokomotiv”, acotó a la AFP.

“Nuestros futbolistas tienen salarios muy altos, que van de uno a tres millones de euros por año, sin contar las primas que se les da”, se lamenta. “Un futbolista que quiere jugar en un club europeo, pierde dinero”, recalca.

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