Gisele Bündchen posa para el mes de marzo del calendario Pirelli 2006. (Fotos de LA PRENSA/EFE y AFP)

Divina Gisele

Su contoneo en las mejores pasarelas del mundo puso de moda a la mujer con curvas a finales de la década de los noventa, ahora, cuando cumple 10 años como modelo profesional, Gisele Bündchen se ha convertido en la modelo más rica del mundo, en la más deseada, pero a ella no le gusta que […]

  • Su contoneo en las mejores pasarelas del mundo puso de moda a la mujer con curvas a finales de la década de los noventa, ahora, cuando cumple 10 años como modelo profesional, Gisele Bündchen se ha convertido en la modelo más rica del mundo, en la más deseada, pero a ella no le gusta que le llamen “top”

A sus 27 años, Gisele, que vive momentos muy dulces junto al jugador de futbol americano Tom Brady, posee una gran fortuna. Según la revista Forbes su cuenta bancaria asciende a 54 millones de euros, aunque esta modelo brasileña, nacida en Horizontinia, Río Grande do Sul, Brasil, prefiere las cosas sencillas de la vida y formar una familia tan maravillosa como la de ella. “Mi padre me enseñó a ser una persona humilde, a no creerme mejor que nadie. Mi madre es mi héroe, de ella he aprendido a no quejarme y a tener constancia y fortaleza en la vida”.

Lejos de ser una modelo con aires de diva, Gisele es una mujer divina, simpática, de trato cercano y solidaria. Propietaria de la firma de sandalias Ipanema, Gisele dona parte de los beneficios de la empresa de calzado –seis millones de dólares– para la preservación de las aguas de una área indígena del Amazonas.

De niña soñaba con ser jugadora profesional de voleibol, pero con tan sólo 14 años fue descubierta por la agencia Elite, mientras se tomaba una gran hamburguesa en un Burger de Sao Paolo. Desde entonces no ha dejado de trabajar con los más grandes de la moda, entre ellos Cavali, Dolce&Gabbana, Ralph Lauren, Dior, Chanel, Armani, Valentino, Versace, Oscar de la Renta, Gucci o Yves Saint Lauren.

En el año 2005 marcó un Récord Guinness, cuando se convirtió en la modelo que más dinero había ingresado: cinco millones de dólares, en tan sólo un año. “Soy disciplinada y muy exigente con mi trabajo, me gusta lo que hago. En todos los años de trabajo como modelo profesional, que son 10, jamás he llegado tarde a una cita”, explica la brasileña.

Su secreto de belleza radica en llevar una dieta sana y equilibrada, aunque reconoce no poder resistirse a las palomitas, los dulces, los helados y el chocolate. Para combatir los excesos calóricos, la actriz practica yoga, hace estiramientos y bebe mucha agua, dos litros al día.

Le encanta pasear, correr por la playa, jugar al “voley-playa”, hacer surf y montar a caballo, aficiones que le sirvan para mantener su figura. Su manera de desconectarse del trabajo consiste en reunirse con sus cinco hermanas y con su madre en su casa de Porto Alegre y charlar durante horas, mientras degusta su comida favorita: carne asada y ensalada.

Cuida su piel limpiándola e hidratándola todos los días. Su cabello lo mima con una mascarilla nutritiva. Suele salir a la calle sin maquillar, pero jamás olvida ponerse crema de protección solar, un ligero rubor de colorete, un toque de “gloss” en los labios y máscara negra de pestañas.

La modelo debutó como actriz en la película Taxi, dirigida por Tim Store, donde interpreta a una asaltante de bancos. Desde su debut en el cine, la brasileña ha recibido varias propuestas, pero hasta ahora ninguna le ha convencido, ni siquiera participar en el filme Los Ángeles de Charlie” ni convertirse en “chica Bond”, aunque no le importaría trabajar a las órdenes del director español Pedro Almodóvar. “He estudiado interpretación, pero mi profesión sigue siendo modelo”, explica Gisele.

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