Los portugueses se despidieron de la Eurocopa al caer ante un crecido equipo de Alemania en los cuartos de final. (LA PRENSA/AFP)

El adiós de Portugal

Alemanes le ponen fin al sueño de los lusos [doap_box title=»Ronaldo apagado» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Ronaldo, la estrella, lució apagada al igual que su barra que no mostró signos de vida luego del gol de Ballack. La anotación de Postiga no fue suficiente para que Portugal ganara. Bajo una brisa helada, Portugal le dijo adiós de […]

  • Alemanes le ponen fin al sueño de los lusos
[doap_box title=»Ronaldo apagado» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Ronaldo, la estrella, lució apagada al igual que su barra que no mostró signos de vida luego del gol de Ballack. La anotación de Postiga no fue suficiente para que Portugal ganara.

Bajo una brisa helada, Portugal le dijo adiós de manera dramática a la Eurocopa, la historia no cambio, aunque por momentos parecía darse vuelta.

Los germanos clasificaron y los más de 20 mil alemanes en el estadio de Basilea exclamaron: “Alemania quiere la cuarta copa”.

[/doap_box]

ENVIADA ESPECIAL/ SUIZA

El escenario era el estadio Jakob en Basilea, Portugal y Alemania revivirían aquella disputa del tercer lugar en el mundial de Alemania 2006, donde la tropa local destruyó los sueños de los lusos.

Esta vez parecía ser distinto, los dirigidos de Scolari se perfilaban para dar una batalla fuerte, mientras los hijos de Löw querían repetir la historia.

Era el momento crucial, los lusos cantaron el himno con el corazón en la mano, junto a su barra que no paró de aplaudirlos y unirse al coro de la canción que representa al verdadero portugués.

Los alemanes repitieron los nombres de sus jugadores, uno por uno, las miles de voces exclamaron “Deuschland”.

Una bandera de Polonia se unió a los germanos, en el centro estaba escrito el nombre de Podolski y Klose, hijos natos de este país, pero adoptados por los alemanes.

Desde un cuarto aislado, lejos del campo, estaba Löw, viendo a su equipo, pero las instrucciones ya estaban dadas, sólo era ejecutar el plan establecido.

Portugal salió a la ofensiva, Bosinwga, Deco y Simao armaban el ataque, pero Ronaldo, el hombre de los millones no aparecía, se mostraba débil, frenado por la defensa alemana.

Al igual que el águila del escudo de la bandera germana, sus jugadores se movían con rapidez, su mirada fija en el balón y nadie los pudo detener.

Podolski, el “Pibe” de Alemania, fue el artífice que comenzó el martirio. Centro para Schweinsteiger y éste fundió las redes del marco portugués.

SONÓ EL HIMNO

El estadio tembló y los gritos de gol no pararon de escucharse. El himno alemán se cantó nuevamente, pero esta vez el sentimiento era más profundo

Scolari no tardó en levantarse y su tono de voz no era el más dulce. Su semblante no cambiaba y se tornó más arrogante cuando Klose amplió la ventaja.

Portugal se hundía y Ronaldo es vez de jugar actuaba para las cámaras.

De repente, la magia apareció, Ronaldo recibió el pase esperado, se lo dio Bosinwga, pero el tiro del astro luso rebotó en las manos de Lehman, cayendo a los pies de Nuno Gomes, quien le dio vida a Portugal. Era el 1-2 y los portugueses renacían.

La inspiración no duró mucho tiempo, pese a la insistentes llegadas de la tropa de Scolari. El capitán de la selección alemana, Michael Ballack, fue el encargado de sentenciar el tercer gol, Portugal estaba cayendo al fondo de la eliminación.

Scolari cambió a Nuno Gomes por Nani, en busca de los goles del empate, pero todo fue en vano. Los alemanes se apoderaron del juego y controlaron a su rival.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí