- Salario mínimo no cubre en muchos casos ni siete alimentos
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Ver Infografia > El Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) dio a conocer el nuevo costo de la canasta básica correspondiente al mes de mayo y que registra un incremento de 300 córdobas con respecto a abril, es decir un incremento del 4 por ciento, pasando de 8,029 en abril, a 8,330 córdobas en mayo.
Los principales incrementos se dieron en el sector de alimentos, que aumentó 276 córdobas, con respecto a abril.
El costo de la canasta básica ha rebasado la capacidad de compra de los sectores que ganan el salario mínimo, incluyendo si en este rango hay dos o tres personas que trabajan en la casa. Sólo el costo de alimentos de la canasta básica ascendió en mayo, según el Inide, a 5,179 córdobas, contra 4,903 córdobas de abril. Más del cien por ciento de la cobertura del salario mínimo, que en promedio es de 2 mil córdobas, según la última tabla aprobada por el Ministerio del Trabajo en febrero de este año.
El economista Adolfo Acevedo sostiene que dentro del costo de la canasta básica de alimentos, siete productos absorben el 50 por ciento de la canasta: arroz, frijoles, azúcar, aceite, leche, pan y tortillas.
Según el economista, el costo de estos siete productos es de 2,633 córdobas en mayo, cuando en septiembre fue de 2,066 córdobas mensuales, esto representa el 27 por ciento de incremento.
“Durante ese período (septiembre-mayo) el precio de la libra de arroz ha aumentado en 37.5 por ciento, la libra de frijoles en 40.8 por ciento, la libra de azúcar en 33 por ciento, el litro de aceite en 64 por ciento, el litro de leche en 33 por ciento y la libra de pan en 43 por ciento”, agregó Acevedo.
El costo de estos siete productos al mes de mayo no ajusta con los salarios mínimos pagados por los diferentes sectores de la economía, “encontramos que sólo el salario mínimo promedio pagado en el sector financiero alcanzaría para cubrir este costo”, agrega.
Según el economista, el salario mínimo pagado en la industria manufacturera en septiembre cubría el 76 por ciento del costo de estos 7 productos, y actualmente cubre poco más del 60 por ciento.
El salario mínimo pagado por el Gobierno en ese mes, cubría el 64 por ciento del costo de dichos productos, y ahora cubre cerca del 55 por ciento. El salario mínimo del comercio cubría el 105 por ciento de estos 7 productos, y actualmente cubre cerca del 90 por ciento. El del sector de servicios comunales, sociales y personales cubría el 80 por ciento, y ahora cubre poco más del 60 por ciento, indicó Acevedo.
Recientemente, el economista Néstor Avendaño aseguró que el 98 por ciento del salario promedio (unos 4,500 córdobas) de los trabajadores del país, es utilizado para comprar alimentos; “cuando no dé para cubrir el cien por ciento habrá conflictos sociales”, agregó el economista refiriéndose a la cobertura de alimentos con este salario.
CRISIS GOLPEA FUERTE
Por su parte, el sector empresarial hizo un llamado al Gobierno para adoptar medidas urgentes para enfrentar la crisis de energía del país, la cual ya se torna insostenible, dada la fuerte dependencia del petróleo para su generación.
El sector arrocero aseguró que estos costos tienen una incidencia severa en los costos de producción, aunque están trabajando en buscar cómo reducir el impacto de los costos en el precio final al consumidor, afirmó Fernando Mansell, presidente de la Asociación Nacional de Productores de Arroz (ANAR).
Mansell dijo que incluso este año están haciendo un esfuerzo por aumentar las áreas de siembra de arroz en unas 5 mil manzanas adicionales, que representan un incremento de por lo menos 800 mil quintales adicionales.
No obstante, sostiene que la carga de los incrementos en los costos de producción es considerable, por lo que tienen que estar ajustando la tabla de costos.
Por su parte José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), criticó los resultados de la campaña de ahorro del Gobierno “que realizó de manera individual”, calificándola de tener pocos resultados.
“Hemos visto un programa de bujías de ahorro que hizo el Gobierno de manera individual y que no ha tenido el impacto que esperábamos, vimos unas medidas de ahorro que tampoco han tenido impacto de reducción de demanda que se esperaba”, afirmó el representante de los empresarios, quien aseguró que se reunirá con el Gobierno para plantearle la gravedad de la situación.
Aguerri dijo no estar de acuerdo con que el Gobierno decrete una emergencia energética, tal y como lo han señalado diversos sectores.
“No veo necesidad de un estado de emergencia ni de que se hable de intervenir ni de controlar los costos. Se tienen que valorar con los beneficios y se tiene que ser cuidadosos y analíticos en la economía”, agregó Aguerri.
Para él, el próximo paso del Estado debe ser cambiar lo que se denomina la matriz energética, es decir la forma en cómo el país produce energía eléctrica, que en un 80 por ciento depende del petróleo, lo cual implica que cada semana estos costos aumentan.
Otro de los sectores fuertemente golpeado es el industrial, cuyos costos de producción dependen en un 45 por ciento del combustible, afirmó Mario Amador, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin).
Según Amador, la situación no puede ser peor, ya que esto está haciendo que muchas empresas pierdan competitividad.
“El costo de transporte se ha incrementado 30 por ciento y de productos terminados, es una afectación general que es similar para nuestra competencia, vamos a ver empresas que dejarán de ser competitivas”, sostuvo Amador, quien dijo que una forma de enfrentar la crisis es bajar costos accesorios, es decir fuera del proceso productivo.