Pese a que el Fondo Monetario Internacional (FMI) valoró como positivo los niveles de desempeño económico de Nicaragua, ayer este organismo multilateral externó su preocupación por las consecuencias que se derivarían de la crisis de gobernabilidad, lo que provocó amenazas al Grupo de Apoyo Presupuestario.
La inquietud fue expuesta por los técnicos del FMI que se encuentran en el país desde la semana pasada, durante una reunión que sostuvieron con los diputados miembros de la Comisión de Economía, Presupuesto y Producción, de la Asamblea Nacional.
El presidente de la Comisión Económica, Francisco Aguirre Sacasa, expresó que “los miembros de la misión (del FMI) dijeron que en la medida que los accionistas del Fondo Monetario, que son los mismos donantes que tienen en el país problema con el tema de la gobernabilidad, reflejen ese problema en el Consejo de Administración (del organismo), podría tener repercusiones en el mismo FMI”.
En ese sentido, el diputado liberal explicó que “si aquellos países donantes deciden no apoyar a Nicaragua (es decir retirar su cooperación), entonces el programa del Fondo con Nicaragua podría quedar “desfinanciado”, lo que sería tan grave como si no se cumpliesen los acuerdo técnicos que tenemos con el FMI”.
El año pasado el Gobierno firmó un acuerdo con el FMI que le permitirá acceder a un crédito de 111 millones de dólares en un período de tres años.
Desde la semana pasada la comunidad donante ha expresado su preocupación por el cierre de espacios de participación ciudadana, debido a la decisión del Consejo Supremo Electoral (CSE) de anular la personalidad jurídica de los partidos Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y del Partido Conservador, por supuestamente no haber cumplido con algunos requisitos que estipula la Ley Electoral.
El presidente de la mesa global de países donantes en Nicaragua, el canadiense Kerry Max, advirtió en días recientes que la decisión del Poder Electoral de cancelar la personería jurídica de ambos partidos, podría ocasionar que algunos de los países que apoyan el gasto presupuestario reorienten su cooperación, que implicaría la salida de éstos del Grupo de Apoyo presupuestario
Pero la crisis se agudizó luego que el canciller por la ley, Manuel Coronel, amenazara a los embajadores de la comunidad donante de ser declarados “non gratos”, si se inmiscuyen en asuntos del país.