- Los cuadros artísticos trascienden la función decorativa al alimentar el espíritu y brindar satisfacción estética
No situarlas a la intemperie o en estancias con mucha humedad o donde les dé directamente el sol pues se dañan los colores.
Lo ideal es poner placas aislantes en el fondo para que quede una capa de aire entre el cuadro y la pared.
Los trabajos sobre papel son sumamente delicados y se les debe proteger con vidrio.
Cuando empiezan a notarse los primeros signos de deterioro o si ha sufrido un accidente, llevarla inmediatamente donde un restaurador y no donde el pintor pues la técnica a aplicar es totalmente distinta.
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Un hogar con cuadros refleja la personalidad de sus moradores y los presenta como personas con sensibilidad artística y amor por la cultura. Además brindan exclusividad al ambiente pues difícilmente un pintor tendrá dos creaciones iguales.
El arquitecto Roberto Solís explica que las obras de arte pictóricas se pueden colocar en cualquier tipo de ambiente sin importar su estilo; precisamente esto es lo que las diferencia de los cuadros meramente decorativos, los cuales sí deben ir en función de la clase de entorno creado.
Asimismo agrega que es un gran error escoger obras de arte con la visión de combinarlo con los muebles o demás elementos que entran en juego en el diseño de interiores ya que lo único que debe mover hacia su adquisición es que despierte un sentimiento en el comprador y que satisfaga sus exigencias estéticas.
El arte es subjetivo
Existe una gran variedad de corrientes dentro de la pintura que van desde el clasicismo hasta las tendencias abstractas. Partiendo del principio de que el arte es subjetivo, cada persona debe obedecer solamente a sus gustos individuales.
Juana Bermúdez, propietaria de Galería Códice coincide con Solís: En arte nunca se pueden imponer patrones, la persona que vive en la casa es la que verá el cuadro todos los días de su vida, entonces debe de serle grato y no solo guiarse por modas o por enmarcarse en cierto estilo decorativo, apunta.
El marco, fiel complemento
El enmarcado es fundamental. Su función es destacar la obra, por lo cual nunca se debe abusar con molduras extremadamente elaboradas para no opacarla.
Debe existir armonía entre el marco y el decorado de la estancia así como con el estilo y colorido del cuadro. Bermúdez recomienda para las obras en las que predominan los tonos azules, marcos plateados. Si en cambio prevalecen las tonalidades cálidas se debe elegir uno que sea dorado opaco. Si los protagonistas son el blanco y el negro se pueden usar estos mismos u optar por otros colores sobrios.
En cuanto al posicionamiento, los cuadros se deben colocar a la altura de los ojos para que sean contemplados fácilmente. El arquitecto Solís asegura que no es recomendable situarlos en todas las paredes, al contrario, en cada cuarto se debe elegir un espacio específico para ellos. Hay expertos que recomiendan no combinar estilos de pintura demasiado incompatibles en un mismo sitio pero como en diseño no hay reglas rígidas, Solís afirma que sí se puede realizar siempre y cuando haya cierta concordancia entre los marcos.
Por otro lado, resulta esencial brindar una adecuada iluminación a la obra para resaltarla en todo su esplendor. Es necesario instalar luminarias especiales que se reflejen directamente sobre el cuadro. Solís recomienda que sean de luz incandescente porque ésta da una visión más real que la luz blanca o fría.