- Hace apenas una semana José “Quiebra Jícara” Alfaro perdió la corona ligero de la AMB, al caer víctima del golpeo del japonés Yusuke Kobori, a quien en teoría debía vencer con relativa comodidad apenas en su primera exposición del título. Pero Alfaro falló, quizás como resultado de su propia osadía de fajarse en el inicio del combate
José Alfaro, ex campeón Ligero de la AMB
Hace apenas una semana, al amanecer de ese lunes, cientos de miles, quizás millones de nicaragüenses, alteraron su rutina de inicios de semana por un motivo: ver en vivo la primera defensa de José “Quiebra Jícara” Alfaro, el muchacho de la comarca Ojo de Agua, allá en Carretera Vieja a León, que viajó hasta Tokio, Japón, para enfrentarse con Yusuke Kobori.
Los dos primeros asaltos parecían un guión escrito para Alfaro. Un Kobori fajador, temerario, que casi cae en el segundo round, pero las cuerdas lo salvaron.
Hasta ese momento todo parecía miel sobre hojuelas. Pero en el tercero vino la debacle, Alfaro fue tumbado por un certero gancho de izquierda de Kobori, y aunque se levantó, el japonés le lanzó 16 golpes sin respuesta, acertando al menos 14, obligando al árbitro Rafael Ramos a suspender las acciones y terminar con el sueño de campeón del “Quiebra Jícara”, sobrino de otro ex campeón mundial pinolero, Eddy Gazo.
“Creo que el tiempo va a ir remediando esa derrota”, dice Alfaro pocos días después del revés, en una amplia conversación con LA PRENSA en el lobby del Hotel Barceló Montelimar, hasta donde viajó con su esposa Elba Vega y sus dos pequeños hijos.
“Quedé un poco apesarado, perdí mi título, pero eso el tiempo debe arreglarlo”, reitera Alfaro. “Debo ser maduro para comprender que todavía tengo la edad (24 años) para conseguir mayores logros, conquistar nuevamente el título. Tengo como mínimo 6-7 años por delante en mi carrera. Siento que hay oportunidad todavía y debo madurar, aprender de esta experiencia”, añade con la soltura de siempre el ahora ex campeón.
Alfaro ha repasado en un sinfín de ocasiones el resultado de su combate con Kobori. Por su mente han pasado en incontables ocasiones la forma cómo perdió.
Y si en algún momento descansa, no falta quién le haga el señalamiento del resultado, como lo hicieron durante el desarrollo de esta entrevista una serie de alcaldes de Carazo, que se reunieron en Montelimar.
¿Qué pasó en la pelea, por qué fallaste?, entramos rápidamente en materia con el “Quiebra Jícara”.
Subestimé la pegada del muchacho japonés. Estábamos en los primeros rounds, pero no debí desembocarme en una pelea de mucha furia. Hubo un poco de problema con el juez, porque el japonés no puso las rodillas o los guantes en el segundo asalto. Creo que ese conteo no era conveniente, quizás si el juez no hubiera parado mi ataque en el segundo round quizás hubiera terminado el combate.
¿Por qué sentiste que subestimaste a Kobori?
Es que me dejé ir sin la debida precaución. Quería chocarlo, lo hice y sentí que yo era más fuerte. Tal vez hubiera sido mejor después de un quinto o sexto, pero lo hice prematuramente. Siento que si hubiera tocado mejor a Kobori lo hubiera noqueado, porque sentí que con mi poder lo podía controlar.
¿No había un plan de pelea para evitar esos errores?
Sí, había, pero a la hora de llegar, de sentir que podía noquearlo, se me cerró la mente. Pensé que cuando lo agarrara lo iba a noquear, pero no fue así.
¿Cuál era el plan?
Era entrar con un jab, para aprovechar mi mayor alcance. Debía comenzar pasivo, controlando con el jab, y desembocar la derecha siempre que él se abalanzara en mi contra. Pero definitivamente no me abalancé con las dos manos, y aunque lo toque en el segundo asalto, no lo pude acabar por el juez… Kobori sí se me abalanzó en el tercero cuando sintió que me había golpeado. Me vino con golpes rectos, después de la caída y no pude amarrar. Yo estaba de pie, quizás hubiera tirado golpes, pero es mentira el japonés tenía toda la ventaja para ganarme en ese asalto.
¿Recordás paso a paso cómo se desarrolló la pelea?
Sí, sé que en el primero fue de los dos, porque a mediados del round lo hice trastabillar, a como él me conectó también golpes fuertes. Los dos nos hicimos trastabillar. El segundo round siento que fue totalmente mío, con el conteo y toda esa cosa. Lo toqué, pero lamentablemente no lo pude acabar en ese asalto. Sentí que después del conteo era mi momento, pero después de 10 segundos ya no vino igual, responde con golpes y mejor no me atreví a seguir. Yo traté que Kobori disparara para ver dónde se desprotegía para lanzar mis manos, pero no me dio tiempo. Sentí que no era el momento de irme a fondo, porque él todavía tenía fuerza para seguir disparando golpes. Mejor no me abalancé y decidí esperar otra oportunidad.
¿Qué pasó en el momento de la caída del segundo, te miramos muy relajado?
Yo estaba en mejores condiciones, porque sentí que estaba muy fuerte su respiración, a diferencia de la mía. Estaba bien, me sentía súper fuerte.
¿Te miré demasiado tranquilo en la esquina neutral?
Pienso que sí, pero en un combate de esa magnitud siempre van a pasar sus cosas. Tal vez si hubiese sido más agresivo era mejor, pero como estábamos en el segundo pensé que era muy temprano para irme a fondo. Yo andaba aire para tirar golpes los 12 asaltos.
¿Cómo se produce ese nocaut?
Nos tiramos golpes, pero Kobori empezó a tirar volados como a la hora de un contraataque. Él empezó a tirar con todo, pero lastimosamente me conecta un volado y me tumba con la izquierda. Cuando me tumba, me levanté, me puse de rodillas, esperando el conteo. En ese momento me preocupé, pero después que me terminé de persignar el japonés se me abalanzó con golpes rectos y me hizo la cabeza para atrás. Cuando intenté agarrarlo, ya no tuve chance de hacerlo y el árbitro paró la pelea.
¿Qué debías haber realizado en ese tercer asalto?
Pienso que amarrar un poco, moverme, pero Kobori hizo bien ir con golpes rectos.
¿Te sorprendió que hayan parado la pelea?
Pienso que no, porque si Kobori hubiese seguido atacándome me hubiera noqueado. Yo estaba lastimado, pero si hubiera seguido con esos golpes de continuidad hubiera sido la misma historia.
¿Uno siempre cree que podría haber algunas formas de protegerse con golpes bajos, a las piernas?
Yo lo quise hacer, pero Kobori no me dejó. Ya estaba fuerte y en ese momento no podía hacer nada. Seguro que no me hubiera dejado.
¿Siempre se dice que te faltó boxear, pero realmente nunca has sido estilista?
Es cierto que yo no soy de aquéllos que se miran lindos con el jab, pero sí hubiera lucido un poco más con el jab por mi capacidad de alcance. Pienso que peleando de esta manera hubiera peleado con más cautela. Sé que tengo más poder que Kobori.
¿Vos asu mís la falla o tiene alguna culpa tu esquina ?
Yo asumo la falla de sentir que era más fuerte. Esa fue la parte de mi error, sentir más poder y abalanzarme con todo en la pelea.
Y AHORA ¿QUÉ SIGUE PARA ALFARO?
José “Quiebra Jícara” Alfaro sabe que todavía tiene mucho que brindar en el boxeo profesional. Su condición de ex campeón le servirá para capturar nuevas oportunidades, en las que pretende no fallar como ocurrió hace una semana en Japón.
¿Qué puede venir en tu carrera?
Posiblemente en septiembre pueda pelear en Japón. Los japoneses quedaron satisfechos con mi estilo. Pienso que posiblemente pelee allá en Japón, que la gente de Don King me dé el permiso de viajar.
¿No sería contra Kobori?
Definidamente no sería contra Kobori, porque tiene la pelea mandataria con Paulus Moses. Si Kobori gana, creo que podríamos vernos en el mes de noviembre.
¿Sentiste que ésta fue una buena preparación para conquistar el título?
Siento que sí, que llegué en las mejores condiciones, pero a la hora de boxeador y con el golpeo, no valen las condiciones. Las condiciones valen cuando vas al octavo, noveno y décimo.
¿Hay quiénes van a entrenar dos o tres meses en otros países, vos qué pensás de eso?
Todo es tener las condiciones y la disciplina para entrenar bien. Creo que haciendo esto seguiré acá, preparándome bien.
¿Te sentís cómodo con Herrera?
Yo estoy tranquilo con el entrenamiento y el mascoteo de Gustavo. El entrenamiento es muy bueno, pero a veces uno debe poner más de su parte para hacerle caso a la esquina en los entrenamientos. Tengo que acoplarme mejor con Gustavo.
¿No has pensado en trabajar con otro entrenador, sin necesidad de prescindir de Gustavo?
No sé, creo que mis manejadores de Prodesa están tratando de hacer algo así. No estoy totalmente seguro de eso, pero creo que está bien, eso no es malo. Con tal que sea para bienestar del pelear, estoy totalmente de acuerdo.
¿En qué sentís que debés mejorar?
Creo que Gustavo tiene las herramientas, pero hay que hacer bien las cosas. Tengo que aprender a no subestimar un rival. Hacer las cosas como se deben. No lo subestimé pensando que Kobori era malo, sino que en el principio de la pelea me decidí a fajarme porque me sentía más fuerte. Pienso que la próxima vez, aunque sienta que soy más fuerte que mi rival, no me voy abalanzar como lo hice con Kobori. Tengo que esperar, porque con una preparación buena puedo llegar lejos en la pelea. Creo que más bien debo trabajar en el aspecto mental, en el futuro de la pelea y no abalanzarme como lo hice.
¿Cómo tomó la familia el resultado?
Tengo el apoyo de mi familia y estoy tranquilo en ese aspecto. Ellos me dijeron que siga luchando, que tengo oportunidades de ser nuevamente Campeón del Mundo. En el deporte se gana y se pierde, es parte del juego y seguro ya vendrán otras victorias en mi carrera.
¿Vos has aprendido a ganar y perder?
Creo que si uno no aprende a ganar y perder no vas a madurar como boxeador. Se debe tener esa lección, no sólo en el deporte, sino en todos los aspectos de la vida. Cuando se tiene una falla debes repararla para seguir adelante.
¿Descanso, cuánto tiempo?
Quizás una semana más, no voy a dejar correr mucho el tiempo. Voy a seguir luchando, a seguir trabajando, porque todo es parte de la vida.