La Comisión Europea (CE) presentó ayer su proyecto para reformar la Política Agrícola Común (PAC), en un contexto mundial de escasez y altos precios de los alimentos, aunque los ajustes que propone poco varían respecto a los anunciados hace meses en las ayudas a sus productores.
El ejecutivo comunitario aprobó su proyecto legislativo para la revisión de la PAC, con el que arranca la verdadera negociación de los países de la UE sobre la política que más absorbe del presupuesto comunitario, 55 mil 800 millones de euros.
Las reforma de la PAC va a estar marcada por la situación de carestía de alimentos a escala mundial y el consiguiente encarecimiento y, en este sentido, la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, aseguró que su propuesta “responde perfectamente a esos retos”.
AYUDA A PAÍSES NECESITADOS
Aparte, la CE dio a conocer un conjunto de propuestas para paliar los precios alimentarios, entre las que además de la PAC incluye ayuda agrícola a los países más necesitados.
Sin embargo, la revisión de la PAC ahonda en medidas para la agricultura europea que empezaron a aplicarse en el 2003, momento en que la situación del campo, de los precios agrícolas y de los mercados era muy diferente a la actual.
El documento de Bruselas plantea un incremento del recorte o “modulación” de las ayudas directas, con vistas a destinar ese dinero a las llamadas políticas de desarrollo rural, para medidas en el campo complementarias o distintas a la agricultura.
Bruselas pretende que la rebaja llegue al 13 por ciento de la ayuda en 2013, para los que perciben primas superiores a los cinco mil euros y que sea superior para los grandes terratenientes, que obtienen subsidios de más de 100 mil euros; el dinero se quedará en el país donde se han producido los recortes.
Uno de los elementos centrales de la revisión de la PAC es convertir el máximo posible de ayudas en un pago por superficie o hectárea, desligado de la cantidad cosechada o producida.
La revisión de la PAC prevé también la eliminación definitiva de una medida, que en estos momentos está interrumpida, precisamente por la situación de los precios: se trata del llamado barbecho obligatorio, por el cual el agricultor tenía que dejar sin sembrar un 10 por ciento de su superficie de cultivo.
Los países de la UE negociarán la reforma durante el segundo semestre y la intención es aprobarla en el mes de noviembre.