Una de las mamás que entrevisté para el reportaje Madre: ¡misión posible! me decía algo que decimos todas las mamás: ser madre te cambia la vida. ¡Y qué cambio! Atrás quedan las mañanas en las que te podías levantar hasta la hora que quisieras en tus días libres. Cuando te conviertes en madre sobre todo si trabajas fuera de casa todos tus tiempos libres tienen dueño y el emperador de tu vida es tu hija o tu hijo. Uno deja de vivir en función de uno mismo para dedicar su vida a los hijos.
Las prioridades cambian y eso se refleja en situaciones desde priorizar en las compras las necesidades de tu bebé hasta la planificación de tus actividades sociales. Y lo más sorprendente y maravilloso de eso es cómo se disfruta pasar a segundo plano. Lo más importante en esta vida es que tus hijos estén seguros, sanos y sobre todo que sean felices.
Toda madre sabe cómo una sonrisa,una carcajada de un bebé te alegra la vida.Como escuchar por primera vez decir con dificultad la palabra mamá,te estremece.Y es que los bebés tienen una magia especial,una gracia que sólo viene de Dios.
Las madres nos realizamos a través de los hijos. Cuando a un hijo le va bien somos felices,y cuando la pasan mal sufrimos tanto o más que ellos mismos, porque desde el momento en que decides que le dedicarás tu vida, sabes que estás decidiendo pasar a segundo plano y vivir para ellos es lo que te hace feliz.
Así que esta edición especial Nosotras Madres está dedicada a todas las mamás: las recién estrenadas, las futuras y las que llevan ya muchos años perdiendo el sueño por los hijos.