Guissella Saavedra y su bebé. LA PRENSA/U.Molina

El milagro de la vida

Tres mujeres que por años lucharon para lograr ser madres comparten sus historias cargadas de tropiezos, inseguridades, pero sobre todo fe en que lo lograrían… y lo lograron. [doap_box title=»Buscar la ayuda adecuada» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] El experto en infertilidad, doctor Vernon Halleslevens, destaca la importancia de buscar la ayuda médica adecuada cuando hay problemas para […]

  • Tres mujeres que por años lucharon para lograr ser madres comparten sus historias cargadas de tropiezos, inseguridades, pero sobre todo fe en que lo lograrían… y lo lograron.
[doap_box title=»Buscar la ayuda adecuada» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El experto en infertilidad, doctor Vernon Halleslevens, destaca la importancia de buscar la ayuda médica adecuada cuando hay problemas para concebir.

“Nuestro trabajo es llevar alegría a una familia. La ciencia va avanzando, por lo tanto hay que actualizarse”, explica.

En este momento la fertilización in vitro es el procedimiento más moderno disponible para los casos más complejos.

Hay procedimientos de baja tecnología, pero quien sabe desarrollar una fertilización in vitro puede aplicar procedimientos menos complejos. “Alguien que sepa hacer un buen diagnóstico es vital”, señala. Asimismo advierte sobre los peligros de la ausencia de colegiación médica en nuestro país, lo cual conlleva a una débil regulación del gremio.

El especialista afirma que los problemas de infertilidad están en aumento, en el centro donde trabaja reciben a diario entre una y hasta tres personas con sospechas de tener esa condición.

“El apoyo de la pareja es importantísimo. Por lo general la mujer toma conciencia primero de que necesita ayuda, viene a consulta, pero siempre se le dice que en la próxima cita la debe acompañar su marido”, señala.

Halleslevens destaca que una condición muy frecuente es la oligoastenospermia, “oligo” significa pocos espermatozoides, y “asteno” poco móviles. Las causas son diversas, las hay tratables y no tratables.

El médico destaca que la única opción en ese caso es el uso de la tecnología. “Todo lo demás es charlatanería”, dice al referirse a casos en los que se recomienda el uso de hormonas, ya que según él eso no funciona en tal condición.

Si un hombre presenta un conteo entre 15 y 19 millones de espermatozoides eso lo hace candidato a inseminación.

Entre 10 y 15 millones de espermatozoides se recomienda fertilización in vitro convencional.

Explica que es vital la determinación de la pareja. “Las parejas tienen que estar decididas a que tendrán su bebé. Si no se logra en el primer mes, pensar que sí se logrará en el segundo intento”.

En el caso de las mujeres explica que mientras haya reserva ovárica hay esperanzas. Hay procedimientos que estimulan la producción. Hay que considerar que después de los 35 años la reserva comienza a disminuir en cantidad y en calidad.

Hay procedimientos como inducción de ovulación con inseminación del esposo, si el marido tiene problemas necesitaría una fertilización in vitro.

“El pilar fundamental de nuestra sociedad es la familia, hay que buscar la ayuda adecuada”, recomienda.

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Cada día es más común encontrarse con parejas que no logran concebir. Así lo confirma uno de los miembros del Centro de Fertilidad en Managua, el doctor Vernon Halleslevens.

La infertilidad es un fenómeno en aumento. Las causas son sobre todo ambientales. De 10 parejas con problemas para concebir, en 6 el problema lo presenta el hombre. Los pesticidas, fumar, uso de drogas, incluso los famosos “traguitos sociales”, pueden ser causas de infertilidad, según el especialista en fertilización in vitro.

Hasta que llegó

Grissella Saavedra y Francisco Javier Silva Lazo se casaron en 1999, después de 7 años de noviazgo. Nunca contemplaron que Grissella consumiera anticonceptivos porque querían ser padres pronto.

A los dos años de estar casados y ver que Grissella no lograba embarazarse, buscaron asistencia médica. A Grissella le diagnosticaron una trompa obstruida. “Antes de casarme tuve tres cirugías de ovarios, porque tenía un quiste, me quitaron un quiste, un ovario y una trompa. La trompa que me quedó es la que estaba obstruida, los doctores me decían que sería difícil salir embarazada”, cuenta .

Grissella se sometió a una operación para reconstruir la trompa. Cuatro años pasó por tratamientos. “Me dijeron que inmediatamente después de esa operación iba a poder quedar embarazada, pero pasó un año, dos años y nada”, recuerda Grissella.

Al pasar del tiempo, las esperanzas de Grissella se iban disipando. “Yo le preguntaba a Dios, ¿por qué no me lo das si tanto te lo he pedido?” Entonces Grissella se sometió a un procedimiento para permeabilizar las trompas. Un proceso doloroso. Pero haría de todo con tal de ser madre.

Luego cayó en manos de un médico que le recomendó la fertilización. “Sentí miedo y le dije: ‘¿y si no funciona?’ y él me contestó que no dijera eso, que iba a funcionar”. Se sometió a la fertilización, procedimiento para ayudar en forma artificial a que se produzca la fecundación e implantación del huevo. Recuerda que un lunes de la Semana Santa le tocaba recoger el resultado de la prueba de embarazo, pero no tuvo valor y le pidió a su esposo que él lo recogiera. A las 8:30 de la mañana su esposo la llamó para felicitarla.

“Tenía ganas de gritar de felicidad”, cuenta. Y desde entonces inició un proceso de inyecciones por tres meses para retener el embarazo.

“Este niño fue un regalo del Señor, un milagro del Señor y también de la Virgen”, asegura Grissella, quien es devota de Jesús del Rescate, en Rivas.

El 14 de febrero del año en que salió embarazada, su esposo le preguntó qué regalo quería. Ella pidió una Purísima para rezarla los 9 de diciembre. Grissella considera una señal que cuando le calcularon su fecha de parto el resultado fue 9 de diciembre.

Los miedos quedaron atrás. Su bebé tiene seis meses. Es muy sano y feliz.

Una bendición muy esperada

Valeria de Castillo se casó cuando tenía 29 años y su esposo tenía 35 años. Un año después les nació el deseo de ser padres. Pensaron que sería fácil concebir. Se equivocaron. Pasaba el tiempo y Valeria no lograba quedar embarazada, al cabo de casi seis meses empezó a preocuparse, entonces recurrió a un médico general para pedir su opinión.

El médico general le orientó una serie de exámenes para descartar problemas fisiológicos. Todos tuvieron resultados normales, por lo que el médico le pidió a Valeria y a su esposo que tuvieran paciencia, que tarde o temprano el embarazo llegaría.

Valeria cuenta que empezó a llegar donde su abuelo para rezarle a la Virgen de Cuapa, quería que todos los presentes en los grupos de oración pidieran por el embarazo que tanto deseaba, pero sentía vergüenza de pedir que oraran por ella. Pero al final terminó pidiendo en oración ese bebé tan anhelado.

“Comprendí que Dios es el que manda y pensaba: Él me lo va a mandar cuando Él diga y no cuando yo quiera, muchas amigas comenzaron a rezarle mucho a la Virgen, unos meses después la preocupación disminuyó y quedamos embarazados”. Fue hasta después de tres años que lo lograron.

Ella entonces tenía 32 años. Valeria no llegó a someterse a tratamientos porque esperaba que el embarazo se diera naturalmente. “Gracias a Dios tuve un embarazo increíble, mi bebé nació por cesárea porque el cordón umbilical era muy corto”, comparte.

Agrega que “la niña ha sido una bendición, vino la Virgen de Cuapa a mi casa porque se la quería presentar y darle las gracias. Nos has cambiado la vida completamente”.

A quienes atraviesan por dificultades para concebir les aconseja fe en Dios, “es lo más importante”. “Tenga paciencia porque va a pasar, y si no pasa entonces está la tecnología que siempre ayuda y si no funciona siempre está la opción de adoptar”.

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