- Hace 30 años hizo estragos en Estelí
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La mayor demostración de poder de un artillero nicaragüense durante un juego de beisbol debería corresponder a Ernesto López o Pedro Selva.
Pero pertenece a Rafael Valle, el angosto jardinero de Ciudad Darío, que se estableció en El Viejo y entró a los libros de récords a base de metrallazos.
El 2 de mayo de 1978, es decir hace 30 años, Valle disparó cinco jonrones en un mismo juego, para construir la más violenta faena para un bateador en campos nacionales.
“Siempre recuerdo con orgullo esa tarde. Este 2 de mayo (el viernes) estábamos recordándolo con Cruz Ulloa, que era compañero mío en el Chinandega”, dice Rafael.
¿Qué hablabas con Ulloa?
Recordábamos que después del primer jonrón, él me decía, “bueno compay, tiene que ir por el otro”, sin imaginar que habría varios más.
¿Cuál jonrón recordás más?
El tercero. Se lo pegué a Marcos Salas. Fue un batazo inmenso que disfruté al verlo viajar. Se fue por el propio jardín central.
Dicen que casi hay un sexto…
Así es, pero Alex Torres hizo un buen fildeo en los jardines y atrapó la bola. Es que ése era mi día. No había cómo detenerme.
¿Creés que la marca perdure?
Ya lleva 30 años y no se ve ni amenazada, aunque la verdad es que eso puede ocurrir en un momento inesperado, pero creo que aguantará.
¿Te molestarías si cae?
De ninguna manera. Las marcas son para ser tumbadas tumbadas, para motivar a los jóvenes, pero la verdad creo que aguantará porque el beisbol está en declive. No se ve gente con potencia.