- Un éxito legítimo, pero sin emoción
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Si Oscar de la Hoya pretende retirarse del boxeo como un ganador, anoche avanzó sobre la dirección correcta.
Pero si lo que busca es levantar el voltaje entre sus seguidores y dejar el mejor recuerdo posible en su despedida, su esfuerzo resultó insuficiente.
De la Hoya hizo prácticamente un entrenamiento público anoche contra el oscuro boxeador Steve Forbes, a quien se impuso por decisión unánime.
Fue tan clara su victoria, que uno de los jueces no lo vio perder ni un asalto (120-108), mientras los otros dos también remarcaban su ventaja (119-109).
Sin embargo, salvo escasos instantes, la multitud de unos 27,000 aficionados que se congregó en el Home Depot Center, en Carson, California, no tuvo muchos motivos para emocionarse.
Desde el inicio, De la Hoya demarcó su territorio a través de su punzante jab, pero esta vez no tan contundente como para frenar el constante movimiento de Forbes, y la pelea se fue al límite.
El seis veces campeón mundial trató de acelerar el ritmo del combate para cumplir con las expectativas ante sus vecinos, pero Forbes absorbió todos los disparos y en ciertos momentos trató de tomar la iniciativa, tal como lo hizo en el quinto, quizá el único asalto que ganó.
Este combate, pactado en 150 libras y que forma parte del trío de peleas que De la Hoya pretende realizar para retirarse del boxeo, mostró que el otrora formidable pugilista tendrá que trabajar más a fondo, si en realidad desea una victoria frente a Floyd Mayweather Jr.